El riesgo país siguió en alza y llegó a 790 puntos básicos, según el indicador que elabora JP Morgan, tras una suba diaria de 49 unidades, equivalente a 6,6%. El movimiento lo dejó al borde de los 800 puntos y en su nivel más alto desde mediados de octubre de 2025, antes de las elecciones legislativas de medio término.
La suba se produjo en un contexto de deterioro de los mercados internacionales y de debilidad de los activos argentinos. En Wall Street se registraron fuertes caídas de acciones estadounidenses, con Intel entre los casos más marcados, con una baja superior al 30%. Al mismo tiempo, el petróleo mantuvo la tendencia alcista y alcanzó los US$103 por barril para el WTI y los US$112 para el Brent.
En el mercado de acciones argentinas que cotizan en Wall Street, los ADRs acompañaron el clima negativo con bajas superiores al 6%. Edenor cayó al borde del 7%, mientras Transportadora Gas del Sur cedió 6,1% y Central Puerto perdió 5,3%. En la plaza local, el Merval retrocedió 2,8% y operó con pérdidas en todos sus papeles; la mayor baja fue la de Transportadora Gas del Sur, con 6,4%.
Antecedentes recientes En octubre, los activos argentinos ya habían mostrado una corrección fuerte después de que se revirtiera el efecto favorable que había dejado el resultado electoral en Brasil y de que volvieran a presionar las condiciones financieras internacionales sobre los mercados emergentes. En ese mes, los ADRs llegaron a caer hasta 25%, mientras el MSCI Merval bajó 6% en pesos y 7,8% en dólares. En la deuda, el riesgo país saltó 180 puntos, un 30%, hasta los 787 puntos básicos.
Presión externa y factores locales El texto describe además un escenario internacional con tasas elevadas, incertidumbre sobre la inflación y la política monetaria de Estados Unidos, y una escalada del conflicto en Medio Oriente que empujó al petróleo a niveles altos. A eso se sumaron dudas sobre las valuaciones de las acciones tecnológicas y sobre el retorno de las inversiones en inteligencia artificial, factores que profundizaron la aversión al riesgo. En paralelo, la actividad económica local volvió a mostrar señales de debilidad y el mercado comenzó a concentrarse en la capacidad del Gobierno para sostener el programa financiero y acumular reservas durante 2027.
Señales del FMI El Fondo Monetario Internacional le insistió al Gobierno en mantener el rumbo económico y reforzar la compra de reservas internacionales para consolidar el programa. Según el organismo, las autoridades y el FMI acordaron al completar la tercera revisión profundizar los mercados de capitales e hipotecarios, flexibilizar los mercados laborales para apoyar el empleo privado, impulsar concesiones de infraestructura adjudicadas recientemente y facilitar la ejecución de inversiones estratégicas en el marco del RIGI ya aprobadas. Julie Kozack, portavoz del FMI, afirmó: “Las autoridades están plenamente comprometidas con el ancla fiscal y también se han comprometido a seguir mejorando el marco de política monetaria, lo cual apoyará la remonetización de la economía y ayudará a mejorar la gestión de la liquidez y, lo que es muy importante, la asignación del crédito”.




