El gobierno nacional envió este miércoles a la Cámara de Diputados el proyecto de ley de Presupuesto 2027, en cumplimiento de la Ley de Administración Financiera. La iniciativa fija como parámetros un crecimiento del PBI del 4 por ciento, una inflación promedio del 21,1 por ciento y una suba del salario promedio del 25,4 por ciento. El ingreso del texto abre el tramo central de discusión parlamentaria sobre la distribución de recursos, el resultado fiscal y las prioridades de gasto para el próximo ejercicio.
Según el oficialismo, el proyecto contempla nuevamente resultado fiscal positivo y permitiría consolidar “por primera vez en la historia” cuatro años consecutivos de superávit financiero. La misma propuesta estima exportaciones de bienes y servicios por USD 130 mil millones y una balanza comercial favorable por USD 15 mil millones. También calcula un tipo de cambio promedio anual de $1728, cifra que el texto vincula con el cálculo entre el valor actual de la divisa y la inflación estimada para 2027.
Exposición en el Congreso
Los principales lineamientos del Presupuesto fueron expuestos este mediodía por el ministro de Economía, Luis Caputo, ante la mesa política que encabeza la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. De esa reunión también participaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la senadora nacional, Patricia Bullrich; el subsecretario de Gestión Institucional, Lule Menem; el vicejefe de Gabinete de Ministros, Ignacio Devitt; el asesor presidencial, Santiago Caputo; y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández. A diferencia de lo ocurrido en 2024, cuando el presidente Javier Milei presentó los principales puntos en el recinto, esta vez la exposición quedará a cargo del secretario de Finanzas de la Nación, Federico Furiase, y del secretario de Hacienda, Carlos Guberman.
Desde el oficialismo descartaron que Luis Caputo concurra al Congreso para responder preguntas sobre la llamada “ley de leyes”. El tratamiento legislativo se desarrollará, además, en un escenario de negociación compleja con gobernadores y bloques dialoguistas, en paralelo a otros proyectos que siguen trabados en el Senado, entre ellos la eliminación de las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias), el régimen de Zonas Frías, el Super RIGI y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
Debate y apoyos
Fuentes del bloque de La Libertad Avanza señalaron que hay confianza en conseguir la aprobación, aunque admitieron que las conversaciones en el Senado están “difíciles”. En Diputados, el oficialismo cuenta con el respaldo de bloques aliados como PRO, UCR, Por Santa Cruz, Adelante Buenos Aires, La Neuquinidad, Independencia y Producción y Trabajo. Sin embargo, esos apoyos no alcanzarían por sí solos para asegurar la sanción, por lo que el oficialismo necesitará sumar al menos una decena de votos adicionales en determinados tramos de la votación.
Fuentes parlamentarias oficialistas adelantaron que el trabajo en la Comisión de Presupuesto, presidida por el libertario Bertie Benegas Lynch, comenzará en la semana del 5 de octubre, una vez concluido el debate sobre endeudamiento y emergencia en discapacidad. Ese cronograma define el inicio formal del análisis legislativo de un proyecto que, por su impacto en las cuentas públicas y en la negociación con las provincias, quedará atado a la evolución de la discusión política en ambas cámaras.




