El Estado nacional cubrió el 65% del costo real de la energía eléctrica durante julio, según un informe elaborado por RICSA Alyc. Ese nivel de subsidio fue el más alto en lo que va del año y anuló la mejora que se había registrado en los primeros meses de 2026.
De acuerdo con ese trabajo, el incremento respondió al salto en los costos de generación, que superó la recomposición tarifaria aplicada en el primer cuatrimestre. La consecuencia fue un mayor esfuerzo fiscal para sostener las facturas residenciales sin trasladar por completo el aumento a los usuarios. En términos prácticos, el esquema volvió a depender de una cobertura estatal más alta para contener el impacto sobre los precios.
Usuario residencial
El usuario residencial promedio pagó el 35% del valor de la energía, mientras que el Tesoro afrontó el 65% restante. El dato no obedeció a una baja de las tarifas en los hogares, sino a que el costo real de referencia del sistema subió 34% en un mes, desde $166.180 hasta $222.585 por MWh, es decir, por megavatio hora. Esa variación revirtió la tendencia observada entre enero y abril, cuando la porción subsidiada había bajado gradualmente del 44% al 31%.
A partir de mayo, la evolución cambió de sentido y el subsidio volvió a ampliarse hasta 46% en mayo, 54% en junio y 65% en julio. Según RICSA Alyc, esa dinámica dejó en evidencia la sensibilidad del esquema tarifario frente a los costos de generación. También mostró que la actualización de los cuadros tarifarios no alcanzó para compensar el aumento del costo del sistema.
Demanda y oferta del sistema
El informe atribuyó el encarecimiento de la generación a factores estacionales de consumo invernal y al contexto energético internacional. En julio, el precio spot del Mercado Eléctrico Mayorista fue de 168,6 u$s/MWh, con una baja de 11% frente al pico de junio, cuando había llegado a 189,1 u$s/MWh. Aun así, se trató del segundo valor más alto desde 2022, afectado por el encarecimiento global de los combustibles a raíz de las tensiones bélicas en Medio Oriente.
La demanda total del sistema eléctrico de la Argentina fue de 13.063 GWh en julio, con una suba interanual de 1,3%. La temperatura media en el Gran Buenos Aires se ubicó en 12,5 °C, con 0,2 °C más que en julio de 2025 y 1,3 °C por encima del promedio histórico, lo que elevó el uso residencial de calefacción sin generar picos extremos. Del total consumido, los usuarios residenciales cubiertos explicaron el 51% y el sector no residencial no cubierto representó el 20%.
Regiones y generación
En el plano geográfico, el comportamiento del consumo fue desigual. La Región Patagónica encabezó el crecimiento con una suba interanual de 11,6% y 685 GWh, mientras que el Noreste avanzó 7,8% con 789 GWh. En cambio, el Gran Buenos Aires, que concentra cerca del 40% de la demanda del país, fue la única zona con caída: 1,1% interanual y 5.170 GWh.
Del lado de la oferta, la generación local alcanzó 12.629 GWh y el parque térmico aportó el 52,5% del total, con 6.627 GWh y una suba interanual de 1,9%. La generación hidráulica de más de 50 MW creció 22,9% interanual, al pasar de 2.636 a 3.238 GWh, y compensó parte de la menor necesidad de importaciones, que bajaron 32,3% interanual, de 1.328 a 898 GWh. Las fuentes renovables, incluida la gran hidroelectricidad, representaron 39,8% de la producción local; dentro de las tecnologías no convencionales, la solar subió 13,5% interanual y la eólica cayó 20,7%.
La energía nuclear aportó 7,7% de la electricidad del país y aumentó 9,0% interanual. Durante el mes, el sistema incorporó 167 MW en nuevas habilitaciones comerciales distribuidas en parques solares y eólicos de La Rioja, Chaco, Corrientes y la provincia de Buenos Aires. El dato a seguir en los próximos meses será si la evolución del costo de generación vuelve a presionar sobre el nivel de subsidios o si la actualización tarifaria recompone parte de ese desfasaje.




