La distribución del ingreso en la Argentina mostró una mejora leve en el segundo trimestre de 2026 frente al período previo, según la publicación de la Evolución de la Distribución del Ingreso del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Pese a ese retroceso trimestral en la concentración, la brecha entre el décimo decil y el primer decil se ubicó en 13 veces.
El Coeficiente de Gini, indicador que mide la concentración del ingreso y que va de cero, como referencia de equidad absoluta, a uno, como máxima concentración, bajó de 0,442 en el primer trimestre de 2026 al nivel informado para abril-junio. Aun así, el registro quedó por encima del 0,424 del segundo trimestre de 2025, lo que muestra que la mejora interanual todavía no alcanzó para volver a los valores de un año atrás.
Concentración del ingreso
De acuerdo con el informe oficial, el 10% de la población con mayores ingresos concentró el 32,3% del total de los recursos. En ese segmento, el ingreso medio llegó a $2.221.170 y la mediana se ubicó en $1.800.000. En el extremo opuesto, el 10% con menores recursos recibió el 1,8% del ingreso total, con un ingreso medio de $124.142 por persona.
El organismo estadístico precisó además que el ingreso per cápita familiar promedio de la población analizada fue de $688.496. También señaló que el 17,3% de la población tuvo ingresos inferiores a la mitad de la mediana del ingreso per cápita familiar. Ese indicador subió frente al 16,6% del primer trimestre de 2026, aunque se mantuvo por debajo del 17,6% registrado entre abril y junio de 2025.
Origen de los recursos
La composición de los ingresos también mostró diferencias marcadas según el nivel socioeconómico. En los hogares del primer decil, los fondos no laborales representaron el 67,3% del total, mientras que en las familias del décimo decil los ingresos laborales explicaron el 86,6% y los no laborales, el 13,4%. Esa diferencia refleja una mayor dependencia de transferencias, ayudas u otras fuentes no derivadas del trabajo en los sectores de menores recursos.
La brecha laboral se extendió a la carga de ocupación. En la base de la pirámide se registraron, en promedio, 307 personas no ocupadas por cada 100 ocupadas, mientras que en el décimo decil la proporción fue de 38 personas no ocupadas por cada 100 trabajadores. En ingresos individuales, los asalariados con descuento jubilatorio percibieron en promedio $1.433.794, con una suba nominal interanual del 26,5%, y los trabajadores sin aportes previsionales llegaron a $706.204, con un aumento del 24,9%.
El informe del INDEC también consignó una brecha de ingresos del 26,3% entre varones y mujeres. Con esos datos, la evolución trimestral muestra una mejora respecto del inicio de 2026, aunque la distancia entre los extremos de la distribución y la diferencia por género siguen siendo variables a seguir en los próximos relevamientos oficiales.




