Las plataformas digitales de reparto operan en Argentina desde 2018 y, según el Sindicato de Base de Trabajadores de Reparto por Aplicación (SiTraRepa), hoy emplean a unos 350.000 repartidores de alimentos en el país. La organización sostuvo que el crecimiento del sector también alcanzó a los conductores de aplicaciones y que la actividad quedó regulada, en los hechos, por el algoritmo. Para el sindicato, esa expansión se da en un mercado laboral donde conviven el primer empleo, la pérdida de trabajo formal y la búsqueda de ingresos complementarios.
Perfil y organización Belén D'Ambrosio, secretaria adjunta de SiTraRepa, describió que entre los repartidores crece la presencia de mujeres, que podrían superar el 25%, y que el promedio de edad se ubica entre los 25 y los 35 años. También señaló que hay jóvenes de 18 años que lo toman como primer trabajo, menores que salen a trabajar con cuentas prestadas por sus padres, trabajadores que perdieron el empleo formal y personas mayores de 50 y 60 años que son jubiladas. El sindicato agregó que la mitad de los 350.000 trabajadores estimados se concentra en el AMBA y el resto se distribuye en distintas provincias.
Control y condiciones D'Ambrosio afirmó que la gestión del trabajo está a cargo del algoritmo y que las empresas no tienen oficinas físicas donde reclamar. Según su descripción, los repartidores no reciben chaleco refractario, espacio de descanso, hidratación, baños ni un lugar para cargar los celulares. También sostuvo que los sistemas controlan cantidad de pedidos, horarios de conexión, aceptación de viajes y demoras, y que los bloqueos parciales o permanentes funcionan como despidos encubiertos. La dirigente indicó además que SiTraRepa todavía no obtuvo personería jurídica.
Ingresos y tarifas En materia de ingresos, el sindicato afirmó que los fines de semana se paga en promedio $3.100 por pedido, mientras que en la semana el valor baja a $2.000. D'Ambrosio también mencionó zonas donde el viaje se paga $1.200 y puso como ejemplo a Mendoza, donde el valor sería de $900 por entrega. En paralelo, citó un estudio de la Fundación Encuentro que ubicó la ganancia promedio en $3.165 por viaje. En Ciudad de Buenos Aires, agregó, crecen los pedidos dobles y triples con pagos escalonados según la cantidad de entregas.
Endeudamiento y riesgos La dirigente sindical señaló que, cuando los pedidos se pagan en efectivo, los trabajadores deben adelantar el dinero de su bolsillo hasta cobrarlo al cliente, con el riesgo de que la operación se cancele. También indicó que la informalidad dificulta el acceso al crédito bancario y empuja a muchos repartidores a endeudarse en billeteras virtuales o en las aplicaciones que utilizan. Según D'Ambrosio, existen préstamos de hasta $1.6000.000 con una tasa del 260%, mientras que para comprar una moto mediante convenios con fintech se ofrecen planes de 52 semanas con cuotas de $70.000 y una tasa del 700% o más. El sindicato sumó reclamos por el peso de las cargas, los operativos policiales y los robos de motos, que son la herramienta de trabajo principal.
Antecedentes y próximos pasos El sector de reparto por aplicación cumple 8 años desde su expansión inicial en el país y, según la mirada sindical, sigue sin un encuadre laboral que reconozca la relación de dependencia que denuncian los trabajadores. D'Ambrosio afirmó que no cuentan con un registro propio de fallecidos por accidentes, aunque el número va en aumento, y sostuvo que los repartidores se organizan de manera pacífica cuando sufren robos. En ese contexto, la evolución de la actividad queda atada a la discusión sobre su regulación, las condiciones de seguridad y el acceso a mecanismos de financiamiento que hoy, según el sindicato, profundizan el endeudamiento.




