Boca consiguió una victoria de peso en el estadio de Huracán al imponerse 3-1 sobre Recoleta, en la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. El equipo de Rodolfo Arruabarrena atravesó un primer tiempo incómodo, pero encontró respuestas en el complemento y terminó construyendo un resultado que lo deja con una ventaja importante para la revancha del próximo martes.
El desarrollo inicial expuso las dificultades del conjunto xeneize para acomodarse en el partido. A los cuatro minutos, un error defensivo terminó en el 1-0 de Recoleta, tras un remate de Pedro Ríos que se desvió en Leandro Lozano y descolocó a Álvaro Montero. El golpe obligó a Boca a asumir el control del juego desde la posesión, aunque durante buena parte de la etapa no logró traducir esa superioridad en el marcador.
Con Paredes como eje, el equipo argentino empezó a generar situaciones y se encontró con respuestas del arquero paraguayo, además de los palos y el travesaño, que le negaron el empate antes del descanso. Sin embargo, el partido cambió de manera decisiva sobre el cierre del primer tiempo, cuando Wilfrido Báez fue expulsado por un codazo a Leonel Flores, luego de la intervención del VAR.
La superioridad numérica modificó el escenario y permitió que Arruabarrena moviera el banco. El ingreso de Sebastián Villa fue determinante para darle otra dinámica al ataque, y su participación resultó clave en la jugada que derivó en el empate de Leandro Ascacíbar, apenas iniciado el complemento. Ese tanto no solo equilibró el marcador: también consolidó el impulso anímico del equipo.
Desde allí, Boca pasó a dominar con mayor claridad y resolvió el encuentro en pocos minutos. Otra intervención de Villa terminó en un centro preciso que Milton Delgado conectó de cabeza para el 2-1, en el primer gol del mediocampista en Primera. Poco después, Leonel Flores recibió una asistencia de Miguel Merentiel y selló el 3-1 con un remate desde afuera del área que se clavó en el ángulo.
Más allá de las ocasiones desperdiciadas sobre el final, el resultado deja a Boca en una posición favorable para el desquite en Paraguay. La serie sigue abierta, pero la ventaja obtenida en Buenos Aires le otorga al conjunto xeneize un margen significativo para buscar el pasaje a los cuartos de final de la Copa Sudamericana.



