El presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), Mohammed Ben Sulayem, sostuvo que el regreso de la Fórmula 1 a la Argentina “sería muy bueno para Argentina y para la categoría”. El dirigente planteó que el país tiene “historia y trayectoria” suficientes para volver a alojar a la máxima categoría, ausente desde 1998. La definición se produjo durante su visita al país y en el marco de gestiones vinculadas con el autódromo Oscar y Juan Gálvez.
Ben Sulayem mantuvo una reunión con Jorge Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la que se presentaron las obras en ejecución en el circuito porteño. Según el propio mandatario de la FIA, el apoyo al eventual regreso no se limita a la Fórmula 1, sino también al Campeonato Mundial de Rally (WRC, por sus siglas en inglés). En ese tramo de sus declaraciones, afirmó que Argentina se lo merece por su “historia y trayectoria”.
El planteo se apoyó también en la tradición del automovilismo argentino, con referencias a Juan Manuel Fangio, cinco veces campeón mundial de Fórmula 1; José Froilán González; y Carlos Reutemann. Ben Sulayem calificó de “enorme” el amor de los argentinos por el “motor”, en una referencia al interés local por la actividad. La mención refuerza la discusión sobre la capacidad del país para volver a integrar el calendario internacional de la categoría.
Obras y calendario Jorge Macri, por su parte, vinculó la posibilidad con el “posicionamiento global alejado de centros de conflicto” del país y con la “transformación por completo” que recibe la pista. También afirmó que “el único autódromo del país que puede recibir a la Fórmula 1 es el de la Ciudad”. En paralelo, Ben Sulayem señaló que la situación económica actual “alienta a captar estos grandes eventos”, aunque aclaró que primero debe atravesarse “un proceso”.
Ese proceso, según explicó, incluye un plan de negocios y la evaluación del cupo disponible en el calendario deportivo de la categoría. “Si la Argentina entra, alguien tiene que salir”, dijo el presidente de la FIA, al marcar que cualquier regreso dependerá de prioridades comerciales y organizativas. La definición final, por lo tanto, no depende solo del interés político o deportivo, sino de la compatibilidad con la agenda internacional de la Fórmula 1.
Las obras en el autódromo Oscar y Juan Gálvez y la eventual presentación de una propuesta formal serán los puntos a seguir en adelante. Ben Sulayem dejó abierta la posibilidad de respaldar también el regreso del WRC, pero sin anunciar plazos ni decisiones cerradas. En ese contexto, la variable central pasa por la capacidad de la Ciudad y de los organizadores para sostener el proyecto ante la FIA y ante los promotores de la categoría.




