El origen de la crisis migratoria en Ceuta y la musulmanización Europea
La severa crisis migratoria y humanitaria en la frontera entre Marruecos y España reavivó el debate geopolítico sobre el estatus soberano de Ceuta y Melilla en el norte de África.
¿Por qué miles de migrantes marroquíes intentaron llegar a España y qué hay detrás de las imágenes que se viralizaron en las redes ?. "Detrás de las múltiples causas hay una tensión histórica entre países del norte de África y Europa, marcada por el pasado colonial y los actuales conflictos migratorios".
El caos provocado por la llegada masiva de miles de personas procedentes de Marruecos al enclave español de Ceuta ha desatado un debate en todo el continente, lo que ha situado la política fronteriza de la UE en lo más alto de la agenda política del bloque. Tras varios días de tensiones crecientes, el jueves oleadas de personas entraron en la ciudad española situada en el norte de África —tanto por mar como tras forzar la frontera terrestre—, lo que puso a las autoridades locales en máxima alerta.
Madrid desplegó al ejército y cerró la frontera de Melilla, su otro enclave de ultramar limítrofe con Marruecos, en respuesta a la enorme afluencia de migrantes irregulares, que ha desencadenado la mayor crisis migratoria de España hasta la fecha.
Con las redes sociales inundadas de imágenes de miles de personas que se agolpaban en la pequeña localidad de 84.000 habitantes, las reacciones políticas de toda Europa no se hicieron esperar.
Francia reforzará su frontera con España
La oposición española culpó directamente de la crisis al presidente Pedro Sánchez y a las políticas proinmigración de su Gobierno, y el partido de extrema derecha Vox la calificó de «invasión». Las repercusiones se han extendido ahora al ámbito europeo.
Francia ha anunciado que reforzará su frontera con España a la luz de la situación, y el ministro de Asuntos Exteriores galo ha afirmado que una fuerza móvil está preparada para tomar medidas si se producen movimientos hacia el territorio francés. La oficina de Emmanuel Macron ha declarado que Francia está dispuesta a apoyar a las autoridades españolas, si así lo desean, incluso en colaboración con la agencia fronteriza de la UE, Frontex.
Alemania también instó a actuar con rapidez, y el canciller Friedrich Merz exigió a Marruecos que «recuperara inmediatamente a los migrantes ilegales». El ministro de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, afirmó que proteger las fronteras exteriores de la UE era «de suma importancia», mientras que Berlín anunció que ampliaría los controles fronterizos más allá de septiembre.
Suecia instó a España a recuperar rápidamente el control de la situación en Ceuta, y el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, afirmó que Estocolmo estaba dispuesto a actuar si la crisis afectaba a la seguridad o a la situación migratoria de Suecia.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó de «inaceptables» las escenas vividas en Ceuta y añadió: «Hay que desmantelar las redes de tráfico ilegal. Y las devoluciones deben ser rápidas, de acuerdo con nuestras normas». Afirmó que el comisario de Migración, Magnus Brunner, y la comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, también están atentos a la situación.
Combustible para el coro de la extrema derecha
Aunque la cifra exacta sigue sin estar clara, el sindicato policial JUPOL que coincidía con las informaciones de los medios españoles, que citaban fuentes de seguridad, según las cuales hasta 49.000 personas entraron en Ceuta a lo largo del día. El alcalde de Ceuta, Juan Jesús Vivas, situó posteriormente la cifra en 60.000.
El Ministerio del Interior español comunicó aún no hay cifras oficiales.
Aunque aún se desconocen los motivos que explican la oleada migratoria, la extrema derecha ha aprovechado la oportunidad para intensificar el debate sobre la imposición de fronteras más estrictas dentro de la UE.
La respuesta de la extrema derecha europea ha sido rápida y coordinada. Matteo Salvini, líder de la Liga (partido de extrema derecha), fue el primero en pedir el jueves en las redes sociales que se suspendiera la cooperación Schengen con España. A continuación, Tajani y Meloni siguieron su ejemplo con sus propios llamamientos públicos.
Ante la situación crítica que se vivía en Ceuta el jueves por la noche, el ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, anunció su intención de cerrar el espacio Schengen a España.
Una amenaza concreta para la seguridad de las fronteras de Europa.
Su postura fue respaldada por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien afirmó que «las imágenes que llegan desde Ceuta son impactantes y demuestran, una vez más, que la inmigración ilegal descontrolada supone una amenaza concreta para la seguridad de las fronteras de Europa».
El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, respondió convocando al embajador italiano en Madrid por unas declaraciones que consideró inapropiadas. El eurodiputado socialista español Javi López se sumó a la polémica y condenó la postura de Italia calificándola de «indigna de un socio europeo».
Según fuentes de la Liga, Salvini ha mantenido contacto frecuente con Santiago Abascal, líder del partido español Vox, a medida que se desarrollaba la crisis. El viernes, Jordan Bardella, líder de la agrupación Patriotas por Europa, que incluye a los eurodiputados de Salvini, pidió una sesión de emergencia del Parlamento Europeo.
La extrema derecha europea ha contado con el apoyo de Elon Musk, propietario de la plataforma X, quien compartió un vídeo de Eva Vlaardingerbroek, una activista neerlandesa de extrema derecha que es la cara visible de una petición titulada «Salvad Europa» en la que se piden deportaciones masivas. La petición fue rechazada este mes por la Comisión Europea por contravenir los valores de la UE.
El líder del PPE, Manfred Weber, instó al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a «proteger nuestras fronteras exteriores», haciéndose eco de la advertencia del líder de la oposición española, Alberto Núñez Feijóo, sobre una «situación desesperada» y una «crisis de seguridad nacional».
Contra la "islamización de Occidente"; Una verdadera cruzada actual.
Los musulmanes en Europa; forman un grupo diverso que supera los 25 millones de personas. Representan cerca del 5% de la población total. Viven sobre todo en Francia, Alemania, el Reino Unido e Italia. También hay comunidades nativas históricas en los Balcanes, como en Bosnia y Albania.
Población y Origen: Países principales : Francia y Alemania tienen las comunidades más grandes.
Migración : La mayoría llegó en las últimas décadas por trabajo o asilo. Balcanes: Albania, Kosovo y Bosnia tienen poblaciones musulmanas desde hace siglos.
Retos y Debate Social : Integración: Hay un debate constante sobre cómo adaptar la cultura islámica a los valores laicos y democráticos de Europa. Política: Varios políticos y alcaldes en ciudades grandes son de origen musulmán. Conflictos: Existen tensiones social.
En partes de Europa también se ha vinculado la ola de migración con una amenaza para los valores cristianos. Ya en 2009 Suiza prohibió los minaretes en las mezquitas. Lo hizo después de someter la iniciativa a referendo y que 57,5% de los suizos la apoyara. Pero la manifestación más reciente del sentimiento antiislámico tuvo lugar en Alemania.
El 5 de enero de este año un movimiento de extrema derecha logró convocar a 18.000 personas contra la "islamización de Occidente" en Dresden, Sajonia, un estado de la exrepública Democrática Alemana con serias dificultades económicas.
"Patriotas Europeos Contra la Islamización del Occidente" (Pegida, en alemán) llevaba desde octubre organizando protestas similares cada lunes, para reclamar más restricciones al derecho de asilo en el país con mayor acogida de inmigrantes. Aunque el movimiento se encontró también con un fuerte rechazo de la opinión pública alemana. La catedral de Colonia apagó sus luces a modo de rechazo durante la manifestación que organizó Pegida en esa ciudad.
Y en las mayores contraprotestas participaron 5.000 personas en Berlín y unos 22.000 manifestantes antiPegida tomaron las calles de Sutthary, Muenster y Hamburgo, según informó la agencia DPA.
Además, en ese país 780 personas se inscribieron en una iniciativa para acoger inmigrantes llamada Refugees Welcome (Bienvenidos, refugiados) y 26 personas ya fueron ubicadas en casas privadas. Como ellos, 11.000 islandeses se ofrecieron a dar refugio a quienes huyen de la guerra de Siria. Y con ello demostraron que, además de líderes, hay muchos ciudadanos en Europa que no comparten el temor del primer ministro húngaro o el eslovaco.
Eso se observó con más claridad este fin de semana en Munich, cuando una multitud recibió con vítores a los primeros inmigrantes que llegaron a Alemania luego de atravesar a pie más de media Europa.
Ejemplo de controversia: La herencia cristiana de Europa está en peligro, escribió el primer ministro de Hungría Viktor Orban en un diario alemán, evidenciando el papel de la religión en la crisis migratoria que enfrentan los países europeos.
"Es una cuestión importante, porque Europa y la cultura europea tiene raíces cristianas. ¿Y acaso no es preocupante que la cultura cristiana de Europa apenas esté en condiciones de defender sus propios valores cristianos?", remarcó en el artículo de opinión, publicado por el Frankfurter Allgemeine.
Con ello advertía a Europa del supuesto "riesgo" de asilar a familias musulmanas, de entre los miles que huyen de la guerra en Siria, Irak o Afganistán.
Lo escribió mientras Alemania y Francia presionan para que los estados miembro de la Unión Europea acepten una cuota obligatoria de refugiados.
Otro ejemplo: Sadiq Aman Khan, es un político británico laborista que ejerce como alcalde de Londres desde 2016. Anteriormente, fue diputado por Tooting de 2005 a 2016.
Nacido en Londres en una familia paquistaní, Khan se licenció en Derecho y se convirtió en el primer alcalde musulmán de la capital británica. Su primer acto fue concurrir a una ceremonia por el Holocausto.
Ultimo ejemplo: La islamización consiste en un imperceptible desafío inicial a nuestras costumbres, leyes e instituciones que va aumentando paulatinamente a medida que la presencia de musulmanes en nuestros países de Occidente aumenta. Todo ello, en nombre de una libertad religiosa que ellos no practican, sino que abiertamente rechazan.
La infiltración natural y silenciosa en la vida política del país cuya nacionalidad ostentan, es clave para ir asumiendo posiciones de interés en favor de sus países de origen (Enaam Mayara, presidente del Senado marroquí, abril de 2023) y para la propagación de su islam. Lo hemos visto en las celebraciones de algunos concejales musulmanes británicos electos (unos 500 en todo el país) que abogarán por una mayor implantación de la sharía en el Reino Unido, donde ya existen oficialmente esos tribunales para cuestiones de familia y otras. La creciente imposición en y por los medios de comunicación de postulados cada vez más favorables al islam y a los musulmanes entre nosotros —aún a veces en detrimento de nuestra propia sociedad, convivencia y costumbres— resulta de una compleja mezcla de intereses, financiación, temor a negar las corrientes de opinión impuestas por temor a ser acusados de racistas, y a una mayor presencia de activistas musulmanes en todas las esferas de nuestra sociedad. Lo vuelvo a repetir: todo ello en nombre de una igualdad artificialmente instrumentalizada a su favor, y de la libertad religiosa que ellos no permiten. "La progresiva islamización de todas las esferas de nuestra sociedad". Autor: Alejandro Espinosa Solana.
En conclusión: En este contexto de politización, la llamada crisis de los refugiados representó una oportunidad más para la utilización del islam en un proceso de polarización que tensionaba cada vez más el debate público, ya que un buen número de los refugiados procedían, y proceden, de países mayoritariamente musulmanes. Parte de los argumentos en contra de la acogida de refugiados se basaba, en efecto, en elementos culturales o religiosos (difícil integración dada su religión; problemas actuales con los musulmanes que viven en Europa, etc.).