El Banco de Sangre convoca a los sanjuaninos a donar para garantizar las transfusiones
Desde el IPHEM advirtieron que en los últimos meses disminuyó la cantidad de donantes voluntarios. Aunque hasta el momento la demanda hospitalaria está cubierta, remarcan que es fundamental incrementar las donaciones para evitar un eventual faltante de componentes sanguíneos.
El Instituto Provincial de Hemoterapia (IPHEM) lanzó un nuevo llamado a la solidaridad de los sanjuaninos luego de detectar una disminución en la cantidad de donaciones de sangre registradas durante los últimos meses.
Rosario Roca, integrante del IPHEM, explicó que la situación aún no ha generado inconvenientes en la atención de los pacientes, ya que todas las personas que necesitaron una transfusión pudieron acceder al tratamiento. Sin embargo, advirtió que, de mantenerse la tendencia descendente en las donaciones, podrían registrarse dificultades para responder a la demanda en el futuro.
"En la actualidad nadie se ha quedado sin una transfusión, pero si seguimos con este ritmo de donaciones, esa situación podría cambiar", señaló la profesional al referirse a la importancia de sostener un stock permanente de sangre y sus componentes.
Ante este panorama, desde el Banco de Sangre reforzaron las campañas de concientización e invitaron a toda la comunidad sanjuanina a sumarse como donante voluntario. La convocatoria está dirigida a personas de entre 18 y 65 años que se encuentren en buen estado de salud y deseen realizar un gesto solidario que puede salvar hasta tres vidas.
Las autoridades recordaron que la sangre no puede fabricarse y que cada donación resulta indispensable para asistir a pacientes que atraviesan cirugías, accidentes, tratamientos oncológicos, partos de riesgo y otras situaciones de emergencia.
Quienes deseen colaborar pueden acercarse a las instalaciones del IPHEM para recibir información, realizar los controles correspondientes y efectuar la donación. Desde el organismo insistieron en que mantener un flujo constante de donantes voluntarios es la mejor manera de garantizar que el sistema de salud cuente con reservas suficientes para responder cuando más se las necesita.