Un piloto experimentado pidió no sacar conclusiones apresuradas sobre la tragedia de Valle Fértil
El experimentado piloto sanjuanino analizó el accidente del helicóptero y pidió esperar la investigación oficial. Explicó las características de la aeronave, la geografía de la zona y los posibles factores que deberán ser estudiados.
El trágico accidente de un helicóptero ocurrido en la zona de Valle Fértil, que dejó siete personas fallecidas, generó conmoción en toda la comunidad aeronáutica de San Juan. Walter Gallardo, uno de los pilotos de helicópteros más experimentados de la provincia, habló con Telesol y remarcó que, por el momento, no existen elementos suficientes para determinar qué provocó la caída de la aeronave.
Gallardo describió como "angustiante" el momento en que comenzó a conocerse que algo había ocurrido y sostuvo que se trata, según su apreciación, de la tragedia aeronáutica más importante registrada en San Juan. Frente a las distintas hipótesis que comenzaron a circular después del siniestro, insistió en la necesidad de aguardar el trabajo de la Junta de Investigación de Accidentes.
"Tenemos que esperar lo que dictamine la Junta de Investigación de Accidentes después de estudiar todos los elementos de juicio", sostuvo el piloto, quien consideró que por estas horas pueden existir numerosas conjeturas, pero todavía ninguna certeza sobre lo sucedido.
Un helicóptero moderno y con importantes prestaciones
Consultado sobre las características del helicóptero involucrado en el accidente, Gallardo explicó que se trataba de una aeronave moderna y de importantes prestaciones. Según detalló, era un modelo bimotor, incluso algo más grande que el helicóptero utilizado habitualmente por la provincia de San Juan, con capacidad para realizar vuelos instrumentales y un techo operativo de aproximadamente 20.000 pies, equivalente a unos 6.000 metros.
También destacó su capacidad para transportar varios pasajeros y remarcó que, desde el punto de vista técnico, se trataba de una aeronave con numerosas ventajas.
Una de las características centrales de los helicópteros bimotores, explicó, es que ante una eventual falla de uno de los motores la aeronave puede continuar volando utilizando el restante. Sin embargo, aclaró que existen otros componentes mecánicos cuya eventual falla también debe ser contemplada.
En ese sentido, señaló que el helicóptero cuenta con una única caja de transmisión y una única caja correspondiente al rotor de cola, elementos que, como cualquier componente mecánico, eventualmente pueden presentar inconvenientes.
Por ese motivo, Gallardo evitó aventurar una explicación sobre el accidente y remarcó que será necesario analizar todos los elementos disponibles antes de establecer una causa.
La geografía de Valle Fértil y el vuelo entre las quebradas
Gallardo también aportó su experiencia personal sobre la zona donde ocurrió el accidente. El piloto señaló que ha volado en numerosas oportunidades sobre esos sectores y describió la geografía como muy similar a la del Valle de la Luna, aunque con sectores de relieve más irregular.
Al referirse específicamente al lugar señalado como punto de caída de la aeronave, explicó que se trata de la quebrada Caballo Anca y que no es necesariamente un sitio de acceso extraordinariamente complejo desde el aire.
Por el contrario, indicó que las quebradas de esa zona forman parte de las rutas naturales que pueden utilizar los helicópteros cuando las condiciones meteorológicas impiden atravesar las sierras por encima de sus cumbres.
Gallardo explicó que, cuando la nubosidad cubre la parte superior de las sierras y no permite sobrevolarlas, ingresar por una quebrada para atravesar el cordón montañoso constituye una maniobra habitual dentro de determinados vuelos en helicóptero.
"No es un lugar que haya elegido el piloto" de manera excepcional, explicó en relación con esa posibilidad, al remarcar que las quebradas son pasos utilizados cuando las condiciones meteorológicas no permiten cruzar las montañas por arriba.
Muchas hipótesis, pero ninguna certeza
A partir de su experiencia, Gallardo mencionó distintos factores que podrían eventualmente ser analizados por los investigadores, aunque dejó en claro que no corresponde establecer una hipótesis definitiva antes de contar con el resultado de la investigación oficial.
Entre las posibilidades mencionó una eventual reducción de la visibilidad y hasta el impacto con un ave de gran tamaño. En particular, recordó que en las sierras de Valle Fértil existe presencia de cóndores, cuya envergadura podría representar un factor relevante para una aeronave si llegara a producirse un impacto.
Sin embargo, volvió a insistir en que existen múltiples factores que pueden intervenir en un accidente aéreo y que ninguno puede ser señalado como causa sin pruebas.
"Por estas horas, conjeturas muchas, pero certezas, hasta que llegue ese informe, ninguna", resumió durante la entrevista.
El piloto explicó además que la ausencia de testigos directos del momento del accidente vuelve todavía más importante el análisis técnico de la aeronave, las condiciones meteorológicas, la trayectoria del vuelo y todos los elementos que puedan ser recuperados en el lugar.
Gallardo conocía al piloto fallecido
El impacto personal de la tragedia también estuvo presente durante la entrevista. Gallardo contó que conocía a Matías Valenzuela, el piloto que falleció en el accidente, y señaló que había estado en San Juan al menos en dos oportunidades anteriores.
Incluso recordó que Valenzuela había compartido comidas en su propia casa, por lo que la noticia del siniestro tuvo para él una dimensión particularmente dolorosa.
"Es doloroso lo que se está viviendo", expresó Gallardo al referirse a la tragedia y a la pérdida de las siete personas que viajaban en el helicóptero.
La recuperación de los cuerpos y las dificultades del terreno
El experimentado piloto también fue consultado sobre cómo podrían desarrollarse las tareas de búsqueda y recuperación de los cuerpos una vez que las condiciones permitieran avanzar con el operativo.
Gallardo diferenció dos escenarios: una intervención mediante helicópteros o un operativo terrestre.
En el primer caso, consideró que el procedimiento podría realizarse con relativa rapidez. En cambio, señaló que una operación por tierra sería mucho más compleja y demandaría más tiempo debido a las características del terreno y a la falta de caminos próximos al lugar donde se produjo el accidente.
Según explicó, el acceso terrestre presenta dificultades y, por esa razón, la utilización de aeronaves podría convertirse en una herramienta fundamental para agilizar el operativo, siempre dependiendo de las condiciones meteorológicas y de las decisiones que adopten las autoridades a cargo.
San Juan cuenta con helicópteros que podrían colaborar
Ante la posibilidad de utilizar otras aeronaves para las tareas de búsqueda y recuperación, Gallardo señaló que San Juan dispone de recursos que eventualmente podrían ser puestos a disposición del operativo.
Mencionó, en primer lugar, el helicóptero perteneciente a la provincia y señaló que además existen al menos otras dos aeronaves que actualmente desarrollan tareas vinculadas con la actividad minera: una afectada a Veladero y otra a Vicuña.
El piloto explicó que, ante una emergencia de estas características, esas aeronaves podrían brindar asistencia y que ya habían colaborado con las tareas de búsqueda.
De todos modos, aclaró que la decisión sobre qué modalidad utilizar y qué recursos desplegar dependerá de las autoridades responsables del operativo y de las condiciones que presente el lugar.
La investigación será clave para saber qué ocurrió
Con una extensa experiencia en vuelos y también en operativos de búsqueda y rastrillaje, Gallardo evitó formular conclusiones apresuradas sobre las causas de la tragedia.
Su principal pedido fue esperar el trabajo de los investigadores y analizar cada uno de los elementos que puedan aportar información sobre los últimos minutos del vuelo.
Las características del helicóptero, las condiciones meteorológicas, la visibilidad, la geografía, la trayectoria seguida y cualquier eventual desperfecto mecánico son algunos de los aspectos que deberán ser evaluados antes de establecer qué ocurrió.
Gallardo insistió en que, hasta que la Junta de Investigación de Accidentes complete su trabajo, cualquier explicación será necesariamente provisional.
La tragedia, mientras tanto, dejó siete víctimas fatales y una profunda conmoción en San Juan, especialmente entre quienes integran las fuerzas de seguridad, organismos de emergencia y el ámbito aeronáutico provincial. Para Gallardo, además de la dimensión técnica del accidente existe una pérdida humana difícil de dimensionar, particularmente por haber conocido personalmente a uno de los tripulantes fallecidos.