Un tribunal define si el gendarme sanjuanino Fabricio Cortéz actuó en defensa propia
Fabricio Cortéz será juzgado por la muerte de un hombre al que sorprendió robando cables frente a su casa en Rosario. La acusación sostiene que se trató de un homicidio, mientras que la defensa afirma que respondió ante una agresión con cuchillo.
Tras más de tres años del hecho, el gendarme sanjuanino Fabricio Cortéz comenzará a ser juzgado en Rosario por la muerte de un hombre al que sorprendió robando cables frente a su vivienda. La Fiscalía sostiene que se trató de un homicidio, mientras que la defensa plantea que el efectivo actuó en legítima defensa luego de ser atacado con un cuchillo.
Cortéz había llegado meses antes a Rosario como parte del refuerzo de fuerzas federales enviado para combatir el narcotráfico en esa ciudad. La noche del 5 de abril de 2023, al advertir el robo en las inmediaciones de su domicilio, intervino para impedirlo y terminó disparando contra uno de los sospechosos, que murió poco después. Desde entonces permanece detenido y atravesó más de dos años de prisión preventiva.
De acuerdo con la versión de la familia y del abogado defensor, Carlos Varela, el gendarme se identificó como integrante de Gendarmería Nacional cuando encontró a los delincuentes robando cables en el barrio La Cerámica. Siempre según esa postura, uno de los sospechosos lo amenazó con un cuchillo mientras otro alentaba el ataque, por lo que Cortéz disparó para resguardar su vida.
Su hermano, José Cortéz, afirmó que el efectivo no se retiró del lugar tras el disparo, sino que asistió al herido, pidió una ambulancia y dio aviso a la Policía. La defensa también sostiene que las primeras hipótesis de la investigación fueron descartadas por las pericias y que los estudios balísticos no coinciden con la versión de que el disparo se produjo cuando el hombre ya estaba reducido.
En el debate oral declararán alrededor de 20 testigos y se incorporarán imágenes de cámaras de seguridad instaladas en la zona. La acusación llegará al juicio bajo la figura de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, mientras que la defensa intentará demostrar que el gendarme actuó en cumplimiento de su deber y en una situación de legítima defensa.