Fondos locales vuelven a mirar bonos CER pese a la expectativa de menor inflación
Aunque el mercado sigue proyectando un proceso de desinflación, varias administradoras de fondos están incrementando su exposición a bonos ajustados por CER. La estrategia responde a que los precios ya descuentan un escenario de inflación más baja que el que estiman algunas firmas.
La desaceleración de la inflación dejó de ser el único factor que explica los movimientos del mercado. Después de varios meses en los que predominó la preferencia por la tasa fija y por instrumentos favorecidos por una baja rápida del IPC, algunos de los principales administradores de fondos locales comenzaron a volver a los bonos ajustados por CER.
El giro no supone un cambio de diagnóstico sobre la inflación. Por el contrario, las proyecciones continúan ubicándose por debajo de las del Relevamiento de Expectativas del Banco Central (REM) y de las breakeven, con una inflación estimada de 1,4% y 1,5% para los próximos 12 meses. Durante buena parte del primer semestre, la apuesta dominante fue que una baja más rápida del IPC beneficiaría a las Lecaps y a los títulos a tasa fija.
Ese enfoque funcionó mientras las expectativas de inflación se revisaban a la baja. Sin embargo, el escenario comenzó a modificarse con el dato de junio, que marcó 1,9%, y una inflación núcleo de apenas 1,6%, el registro más bajo del último año. Los analistas siguen viendo continuidad en la desinflación, aunque a un ritmo menor al que reflejan los precios de mercado.
En ese punto aparece la oportunidad que señalan los fondos: si el mercado descuenta una inflación demasiado baja, los bonos CER vuelven a ofrecer una cobertura relativamente barata frente a un escenario menos optimista. En su último informe, One618 explicó que en junio había reducido su exposición a bonos CER para privilegiar instrumentos a tasa variable, pero luego revirtió esa estrategia al considerar que las tasas reales implícitas de varios BONCER regresaron a niveles atractivos.
La administradora aumentó la participación de deuda CER en sus fondos principales y redujo la exposición a instrumentos ajustables por TAMAR. En Consultatio Renta Nacional, la exposición a bonos CER subió del 30% al 47% del portafolio, mientras que la participación de soberanos TAMAR bajó del 45% al 30%. En Balance Fund, el peso de los BONCER pasó de 42% a 57%.
Para los administradores, el mercado volvió a ofrecer una prima atractiva en los bonos indexados, sobre todo en los vencimientos medios como TZXS7 y TZXD7, donde las tasas reales implícitas se ubicaron nuevamente cerca del 12%-13%. La misma lectura aparece en un informe de Parakeet Capital, que calcula una inflación implícita cercana al 28% para todo 2026, equivalente a un promedio mensual de apenas 1,5%.
La firma estima, en cambio, un rango algo más alto, entre 29% y 30%, y por eso decidió sobreponderar este segmento de la curva mediante una estrategia barbell, combinando bonos de corto plazo con vencimientos más largos. Juan Ignacio Alra, portfolio de One618, sostuvo que el posicionamiento en bonos CER responde más a una estrategia táctica que a una apuesta por una aceleración de la inflación.
Desde Balanz Capital también reforzaron su preferencia por CER. En su último informe local, la sociedad de Bolsa señaló que la inflación implícita que descuenta el mercado luce "demasiado optimista" frente a su escenario base, especialmente tras el nuevo repunte del petróleo. Por eso recomienda el tramo medio de la curva CER, con preferencia por el bono TZXM7.
Entre los nombres que concentran mayor interés aparecen el TX26, el TZXD7 y el TZXS7 para vencimientos cortos y medios, además de los nuevos duales CER para plazos más largos. Parakeet también destaca el TTS26 y los duales largos TXMD9 y TXMJ0, mientras que Balanz mantiene su preferencia por el TXMJ0, al considerar que ofrece cobertura ante tasas cortas más elevadas y aprovecha el mayor carry del tramo largo de la curva.