Ignacio Gómez Cornejo: "De una derrota se sale poniendo los pies sobre la tierra y volviendo a empezar"
El licenciado en Psicología analizó cómo gestionar las emociones cuando no se alcanza un objetivo. Destacó que la frustración forma parte del crecimiento, llamó a enseñar resiliencia desde la infancia y remarcó la importancia de aprender tanto de las victorias como de las derrotas.
Perder, no alcanzar una meta o ver frustrado un objetivo suele generar tristeza, enojo e incluso desánimo. Sin embargo, para el licenciado Ignacio Gómez Cornejo, esas emociones no deben interpretarse como un fracaso definitivo, sino como una oportunidad para crecer y comenzar nuevamente desde una nueva perspectiva.
Durante su participación en el programa Buena Gente, el profesional sostuvo que la mejor manera de afrontar una derrota es aceptar la realidad y enfocarse en el futuro. "De esta situación se sale poniendo los pies sobre la tierra y volviendo a empezar", afirmó.
Gómez Cornejo explicó que la frustración es una emoción indispensable en la vida de cualquier persona, ya que aparece cuando existe un deseo o un objetivo que finalmente no se concreta.
"La frustración es una emoción necesaria para la vida. Si hay una frustración es porque hubo un objetivo, aunque finalmente no se haya alcanzado", señaló.
En ese sentido, destacó la importancia de enseñar desde la infancia herramientas para enfrentar los fracasos de manera saludable. Consideró que los niños deben aprender a desarrollar resiliencia y a valorar el camino recorrido, más allá del resultado final.
"A nuestros niños hay que enseñarles a ser resilientes y a poner en contexto hasta dónde se llegó, y valorar eso. Hay que saber perder y entender que fuimos mejores que muchos otros", expresó.
El especialista también invitó a mirar la derrota con una perspectiva más amplia, reconociendo que siempre existe un competidor o una circunstancia que también lucha por alcanzar sus propios objetivos.
"Hay que ser conscientes de que tuvimos un rival, que ese rival también juega y que también tuvo sus objetivos", reflexionó.
Finalmente, Gómez Cornejo sostuvo que la clave está en transformar la experiencia en aprendizaje. Lejos de quedarse anclados en el resultado negativo, propuso analizar qué aspectos pueden mejorarse para afrontar nuevos desafíos.
"Ahora hay que trabajar para ver cómo se mejora partiendo del lugar donde quedé", concluyó, dejando un mensaje que trasciende el ámbito deportivo y resulta aplicable a cualquier aspecto de la vida cotidiana donde los desafíos, los errores y las derrotas forman parte del proceso de crecimiento.