Brasil dictó prisión preventiva contra un argentino investigado por un presunto acto racista en Bahía
La medida alcanza a un turista que ya salió de territorio brasileño y es buscado por la Justicia de ese país. La causa se abrió por un presunto gesto discriminatorio ocurrido en un restaurante de Morro de São Paulo mientras se disputaba la semifinal del Mundial 2026.
La Justicia de Brasil ordenó la prisión preventiva de un ciudadano argentino investigado por un presunto episodio de racismo durante la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra. El hecho habría ocurrido en un restaurante de Morro de São Paulo, en el estado de Bahía, y quedó encuadrado bajo la figura de injuria racial.
El imputado fue identificado como Sebastián Fernando Ayala, quien dejó territorio brasileño y regresó a Buenos Aires antes de la fecha prevista para su viaje. Por ese motivo, las autoridades lo consideran prófugo. La investigación sostiene que el episodio se produjo mientras un grupo de argentinos seguía el partido en un local turístico de la zona.
Según la causa, Ayala habría realizado un gesto de contenido racista dirigido a un trabajador del establecimiento que se había acercado al lugar para ver el encuentro. De acuerdo con medios brasileños y la agencia EFE, otro empleado registró la escena con su teléfono celular mientras filmaba los festejos de los hinchas argentinos. Ese material quedó incorporado al expediente y será una de las pruebas centrales.
La pesquisa quedó a cargo de la Policía Civil de Cairú, que también reconstruyó los movimientos del sospechoso mediante cámaras de seguridad. Las imágenes habrían permitido seguir su trayecto hasta el aeropuerto de Salvador, desde donde tomó un vuelo con destino a Argentina. La orden de detención fue firmada por el juez Marcelo Lagrota, quien señaló que este tipo de conductas no pueden ser minimizadas ni tratadas como una simple broma.
En su resolución, el magistrado sostuvo que los hechos investigados podrían afectar la dignidad de la persona y deben ser analizados conforme a la legislación brasileña. En ese país, el delito de injuria racial prevé penas de dos a cinco años de prisión, además de sanciones económicas, si se acredita la responsabilidad penal.
El caso vuelve a exponer episodios de discriminación protagonizados por ciudadanos argentinos en territorio brasileño, una situación que en los últimos años derivó en detenciones, procesos judiciales y restricciones para abandonar ese país.