El doble terremoto deja 3.685 muertos y agrava la emergencia humanitaria
El gobierno venezolano informó una nueva actualización del balance tras el sismo del 24 de junio y elevó a 3.685 la cifra de fallecidos. También reportó casi 17.000 heridos, miles de viviendas perdidas y una asistencia desplegada en las zonas más golpeadas, con foco en La Guaira.
El gobierno de Venezuela informó este martes una nueva actualización sobre el doble terremoto registrado el pasado 24 de junio y confirmó que el número de víctimas fatales ascendió a 3.685. La cifra implica un aumento de 150 fallecidos respecto del reporte difundido el lunes.
Según precisó el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, también se contabilizan 16.740 personas heridas y 6.462 rescatadas, una cantidad que no varía desde el jueves pasado. En el plano habitacional, 17.907 personas perdieron sus viviendas, por lo que el Gobierno habilitó 87 campamentos transitorios, cinco más que el día anterior.
Los movimientos sísmicos, de magnitudes 7,2 y 7,5, tuvieron su mayor impacto en La Guaira, donde colapsaron 190 edificios y se concentró la mayor parte de los daños. Rodríguez señaló además que el total de edificaciones afectadas en todo el país se mantiene en 856.
En paralelo, el operativo de asistencia continúa desplegado en las zonas afectadas. De acuerdo con los datos oficiales, 86.794 familias recibieron ayuda y se distribuyeron 9.603 toneladas de alimentos, con el apoyo de 29.567 efectivos del Ejército y de las fuerzas de seguridad, además de 28.362 voluntarios registrados.
Las autoridades mantienen habilitados una línea telefónica y una plataforma digital para recibir denuncias sobre personas desaparecidas, aunque el Gobierno no volvió a actualizar esa estadística desde el 25 de junio, cuando informó 157 casos. En paralelo, la iniciativa ciudadana "Desaparecidos Terremoto Venezuela" reúne más de 30.000 reportes, mientras que la Organización de las Naciones Unidas advirtió que el número de desaparecidos podría rondar las 50.000 personas.
El doble terremoto es considerado el desastre sísmico más letal que sufrió Venezuela en el último siglo. Además de Caracas, los temblores afectaron a otros seis estados del norte del país, aunque La Guaira concentra los mayores daños, en una región que ya había sido escenario de una tragedia en 1999, cuando un deslave provocó miles de muertes.