Del abismo a la gloria. Argentina firmó una remontada inolvidable y sigue soñando con el bicampeonato
Perdía 2-0 frente a Egipto, Messi había fallado un penal y la eliminación parecía inevitable. Sin embargo, la Scaloneta sacó a relucir su carácter, dio vuelta el resultado en los minutos finales y ganó 3-2 en un desenlace épico.
Argentina escribió una página inolvidable en el Mundial 2026. Cuando el panorama era completamente adverso y la eliminación parecía un hecho, el equipo de Lionel Scaloni protagonizó una remontada heroica para derrotar 3-2 a Egipto y avanzar a los cuartos de final.
El partido fue una montaña rusa de emociones. Egipto golpeó primero con un cabezazo de Yasser Ibrahim en la primera etapa y amplió la diferencia a los 21 minutos del complemento gracias a Mostafa Ziko. El conjunto africano se imponía 2-0 y tenía un pie en la siguiente ronda.
La tarde parecía todavía más negra para la Albiceleste porque, con el encuentro 1-0, Lionel Messi había desperdiciado un penal que atajó Mostafa Shoubir, la gran figura de Egipto durante buena parte del encuentro.
Sin embargo, Argentina nunca dejó de insistir. Con el reloj como principal enemigo, llegó el descuento a los 33 minutos del segundo tiempo. Cristian Romero ganó de cabeza tras un córner ejecutado por Messi y volvió a meter al seleccionado en partido.
Cinco minutos más tarde apareció el capitán. Messi dejó atrás la frustración del penal errado y sacó a relucir toda su jerarquía para convertir el 2-2, un gol que cambió por completo el ánimo del equipo y de los miles de argentinos presentes en el estadio.
Cuando el tiempo reglamentario ya se consumía y el alargue parecía inevitable, llegó el golpe decisivo. En el segundo minuto de descuento, Lautaro Martínez asistió a Enzo Fernández, que se elevó en el área y conectó un cabezazo letal para establecer el 3-2 definitivo.
El final fue tan emocionante como el desarrollo del encuentro. Apenas sonó el silbato, Lionel Messi rompió en llanto después de una tarde que pasó de la angustia a la felicidad absoluta. Lionel Scaloni también se mostró visiblemente emocionado, abrazando a sus futbolistas tras una clasificación conseguida con coraje y orgullo.
Argentina estuvo contra las cuerdas, pero volvió a demostrar que nunca deja de creer. En una tarde que parecía terminar en tragedia deportiva, la Scaloneta transformó el sufrimiento en una victoria memorable y mantuvo intacto el sueño de conquistar otro Mundial.