Acusaron a un joven de un robo, lo secuestraron a punta de pistola y terminaron detenidos
Dos hombres fueron arrestados tras un operativo de la Comisaría 29ª en el barrio Los Olivos. La víctima fue golpeada, obligada a ingresar a su vivienda bajo amenazas y su pareja también sufrió agresiones físicas y el robo de su celular. Buscaban un televisor que creían había sido sustraído.
Una brutal secuencia de violencia sacudió la tarde del lunes en el barrio Los Olivos, en Santa Lucía, donde una pareja fue interceptada por un grupo de personas que, convencidas de que el joven había robado un televisor durante el fin de semana, decidió hacer justicia por mano propia. El episodio terminó con dos detenidos y una investigación que ahora continúa bajo el Sistema Especial de Flagrancia.
Todo ocurrió alrededor de las 17:56, cuando la pareja descendió de un vehículo de una aplicación de transporte a media cuadra del complejo de departamentos donde reside. Apenas comenzaron a caminar fueron rodeados por un grupo de entre siete y ocho personas, integrado por hombres y mujeres, quienes comenzaron a exigir la devolución de un televisor que aseguraban les pertenecía.
Según la investigación, dos de los agresores tomaron el control de la situación. Ambos estaban armados, uno con una pistola y el otro con un revólver, y redujeron al joven mientras varias mujeres atacaban a su acompañante.
La joven fue golpeada, sufrió tirones de cabello que le arrancaron mechones, recibió golpes en la cabeza y fue revisada por la fuerza. En medio de la agresión logró escapar, aunque más tarde descubrió que le habían robado su teléfono celular.
Mientras tanto, el joven fue sujetado por el cuello y obligado, bajo amenazas de muerte, a caminar hasta su departamento. Durante el recorrido recibió varios golpes con las culatas de las armas de fuego, que le provocaron heridas sangrantes en la cabeza.
Al llegar a la vivienda, los agresores encontraron una ventana violentada y pretendieron ingresar para recuperar el supuesto televisor robado. Como las llaves estaban en poder de la joven que había escapado, efectuaron disparos al aire e intimidaron a la víctima para que entrara por una ventana.
Bajo la amenaza de ser asesinado, el joven ingresó al inmueble, encendió la luz de la cocina y acercó el televisor hasta la abertura para demostrar que era de su propiedad. Al advertir que el aparato no coincidía con el que buscaban, los atacantes desistieron de ingresar, aunque antes de retirarse volvieron a amenazarlo exigiéndole que devolviera el televisor.
Instantes después, la mujer consiguió un teléfono prestado y llamó al 911. La rápida intervención del personal de la Comisaría 29ª provocó la huida del grupo. Dos de los sospechosos ingresaron por la fuerza a uno de los dúplex del complejo habitacional para ocultarse.
La propietaria de la vivienda permitió el ingreso de los efectivos, quienes localizaron a los sospechosos escondidos en una habitación de la planta alta y concretaron sus aprehensiones.
Durante la requisa, los policías secuestraron dos cargadores de pistola calibre 9 milímetros con municiones, cartuchos de distintos calibres, vainas servidas, una faca de aproximadamente 37 centímetros y un teléfono celular que fue reconocido por la joven como el que le habían robado durante la agresión. También encontraron prendas de vestir y un par de zapatillas con manchas de sangre que, según la investigación, uno de los sospechosos había intentado ocultar para modificar su apariencia. Las armas de fuego utilizadas en el ataque, sin embargo, no fueron halladas.
Los detenidos fueron identificados como Nicolás Molina, de 22 años, y Alberto Emanuel Castro, de 40. Ambos quedaron a disposición del Fuero de Flagrancia imputados como coautores de los delitos de privación ilegítima de la libertad coactiva, portación ilegítima de arma de fuego, violación de domicilio y robo, junto con otras personas que aún no fueron identificadas y cuya participación continúa siendo investigada.
La causa es instruida por el fiscal de Flagrancia Francisco Micheltorena, mientras continúan las tareas para identificar al resto de los integrantes del grupo que participó del violento ataque.