Orihuela evitó una condena y cumplirá 18 meses de probation con donaciones
La Justicia de Mendoza homologó una suspensión de juicio a prueba para Matías Orihuela, en relación con el episodio ocurrido en Potrerillos en 2025. Si completa las obligaciones fijadas, el proceso penal será extinguido y no quedará con antecedente condenatorio en este expediente.
La Justicia de Mendoza homologó una salida alternativa para Matías Orihuela, exjugador de San Martín de San Juan, a casi un año del incidente que protagonizó con efectivos policiales. El acuerdo establece una suspensión de juicio a prueba por 18 meses, período en el que deberá cumplir distintas obligaciones para evitar una condena.
La resolución fue adoptada por la jueza Amalia Yornet, del Juzgado Penal Colegiado N° 2, a partir del entendimiento alcanzado entre el fiscal Gustavo Stroppiana y la defensa, integrada por los abogados Nicolás Camani y Alejandro Aruani. La principal condición impuesta consiste en la donación de cajas de leche al Banco de Alimentos durante el plazo fijado por la Justicia.
Si Orihuela cumple con todas las exigencias establecidas, la causa quedará extinguida y no registrará una condena penal por este expediente. El caso se originó a fines de julio de 2025, cuando fue detenido durante un control vehicular en la Ruta Nacional 7, a la altura de Potrerillos, tras haber realizado un sobrepaso en una zona prohibida y cruzar una doble línea amarilla.
De acuerdo con la acusación, al ser interceptado por la Policía se negó a colaborar con el procedimiento y reaccionó de manera violenta. La investigación sostiene que golpeó con la puerta de su camioneta a uno de los efectivos, intentó agredirlo físicamente y lanzó amenazas, al afirmar incluso que tenía vínculos con dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El procedimiento quedó registrado por las cámaras corporales de los uniformados.
Por esos hechos fue imputado por los delitos de amenazas y resistencia a la autoridad. Días después recuperó la libertad tras el pago de una caución real de 10 millones de pesos, luego de que la magistrada entendiera que no existían riesgos procesales. Más tarde, Orihuela negó haber atacado a los policías y admitió la infracción de tránsito, aunque sostuvo que la situación se descontroló cuando uno de los uniformados golpeó el vidrio de su camioneta y luego lo agredió.