La Universidad Católica de Cuyo lanza una propuesta académica para instalar hábitos de cuidado del agua
La iniciativa alcanza a estudiantes de todos los niveles y apunta a promover cambios de conducta frente a la crisis hídrica de San Juan. El proyecto combina docencia, investigación y extensión con prácticas aplicadas dentro del campus.
La Universidad Católica de Cuyo puso en marcha un plan integral orientado al ahorro y al uso responsable del agua, con participación de estudiantes desde el nivel inicial hasta la formación universitaria. La propuesta busca impulsar cambios culturales ante la crisis hídrica que atraviesa San Juan.
La rectora María Laura Simonassi señaló que la iniciativa toma como referencia los planteos del papa Francisco en la encíclica Laudato Si’, donde se destaca el cuidado de la "casa común" y la preservación de los recursos naturales para las futuras generaciones. En ese marco, la universidad resolvió convertir su campus en un espacio de aprendizaje y de aplicación de prácticas vinculadas con la gestión eficiente del agua.
El programa incluye actividades de docencia, investigación y extensión, con la incorporación de la problemática hídrica en distintas carreras y niveles educativos. El objetivo es que los futuros profesionales comprendan la relevancia estratégica del recurso desde dimensiones ambientales, económicas, sociales y productivas, aportando a soluciones sostenibles para la provincia.
El ingeniero Luis Fernando Jiménez explicó que el proyecto busca reproducir dentro del campus varios de los desafíos que enfrenta San Juan en materia de disponibilidad hídrica. En ese sentido, destacó la necesidad de trabajar sobre el almacenamiento, el ahorro y la gestión eficiente del agua, en un contexto atravesado por el cambio climático y la disminución de las precipitaciones níveas en la cordillera.
Desde la universidad remarcaron que la propuesta aspira a funcionar como una experiencia piloto capaz de generar indicadores, conocimientos y prácticas aplicables también fuera del ámbito académico. El enfoque apunta a consolidar una nueva cultura del agua basada en la responsabilidad y la planificación de largo plazo.