La inseguridad impulsa la demanda de alarmas y cámaras en San Juan
En los últimos dos meses se registró un marcado aumento en el interés de los sanjuaninos por reforzar la seguridad de sus viviendas. Chimbas, Rivadavia, Santa Lucía y Rawson encabezan la lista de departamentos con mayor cantidad de instalaciones.
La creciente preocupación por los hechos de inseguridad ha llevado a cada vez más sanjuaninos a invertir en sistemas de protección para sus hogares. En los últimos dos meses, las consultas y ventas de alarmas y cámaras de seguridad experimentaron un importante incremento, una tendencia que se refleja en la intensa actividad de las empresas dedicadas al rubro.
Claudio Domínguez, referente de la empresa Todo Alarmas, aseguró que el aumento de la demanda está directamente relacionado con la necesidad de las familias de sentirse más seguras. "Las consultas de los sanjuaninos para aumentar la seguridad de su hogar se han incrementado debido a la inseguridad", explicó.
Domínguez señaló que muchas personas buscan asesoramiento para implementar sistemas de protección de manera progresiva. "Nuestro consejo es comenzar con una alarma y luego reforzarla con cámaras de seguridad", indicó.
En cuanto a los costos, detalló que un kit básico de alarmas parte de los 350.000 pesos, mientras que un sistema de cámaras ronda los 240.000 pesos. A ello debe sumarse el valor de la instalación, que actualmente se ubica alrededor de los 100.000 pesos.
La demanda sostenida también se refleja en el trabajo diario de los técnicos. "Todos los días nuestros equipos están realizando instalaciones", comentó Domínguez, quien precisó que los departamentos donde más sistemas de seguridad se han colocado en los últimos meses son Chimbas, Rivadavia, Santa Lucía y Rawson.
Desde el sector consideran que la tendencia continuará durante los próximos meses, impulsada por la búsqueda de herramientas que permitan prevenir delitos y brindar mayor tranquilidad a los vecinos. Para muchas familias, la incorporación de alarmas y cámaras ya no es vista como un lujo, sino como una inversión necesaria para proteger su patrimonio y su entorno cotidiano.