Fujimori toma una mínima ventaja en el balotaje peruano con 98,21% de actas procesadas
La Oficina Nacional de Procesos Electorales informó que Keiko Fujimori quedó al frente por 651 votos en una definición aún abierta. El escrutinio continúa con actas observadas e impugnadas, mientras se aguarda el resultado definitivo.
Keiko Fujimori pasó al frente en el conteo voto a voto del balotaje en Perú y aventaja por apenas 651 votos a su rival de centroizquierda, Roberto Sánchez, de acuerdo con la información difundida por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
La autoridad electoral señaló este jueves que lleva contabilizado el 98,21% de las actas y que el proceso sigue en una definición cerrada entre los dos candidatos que llegaron a la segunda vuelta. Para establecer al ganador también deberán revisarse las actas impugnadas, que según se estima reúnen unos 480.000 votos, en un trámite que podría extenderse durante varios días.
El nuevo presidente del país debe asumir el 28 de julio, por lo que el plazo máximo para el escrutinio definitivo es el 15 del mes próximo. El recuento lento es habitual en las elecciones peruanas: en 2021, el balotaje entre Pedro Castillo y la entonces candidata Keiko Fujimori se conoció recién seis semanas después, con una diferencia de 50,12% contra 49,87%.
Hasta ahora, Roberto Sánchez, de 57 años, se mantenía al frente, pero la hija del fallecido ex presidente Albert Fujimori, de 51 años, logró revertir parcialmente la tendencia con los votos del exterior, especialmente de Estados Unidos y Japón, donde residen numerosos peruanos. Desde la ONPE indicaron extraoficialmente que el cómputo final "podría demorar entre dos semanas o hasta fin de mes", según las observaciones que puedan surgir sobre las actas.
"Vamos a esperar las cifras oficiales, pero sin duda, cuando aumenta el conteo, sobre todo de las actas que están viniendo del extranjero, nos da mucho, mucho aliento", dijo Fujimori en una breve declaración en Lima. Sánchez, que días atrás había dicho que "estaba en condiciones de aceptar los resultados" y había pedido a su contendiente que no tuviera "mensajes dubitativos", evitó definir si reconocerá o no el desenlace del escrutinio. Consultado por la prensa, respondió: "Todavía hay un tramo importante. Vamos con esperanza. La institucionalidad democrática de los resultados electorales hay que respetarlos más allá de los deseos o no. En ese sentido, nosotros llamamos a esa actuación correcta".
Las elecciones peruanas fueron observadas por una misión de la Unión Europea, cuyos representantes señalaron que el balotaje se desarrolló de manera "tranquila y ordenada".