La carne brasileña gana terreno en Argentina y presiona los precios de cortes populares
Las compras de carne vacuna a Brasil escalaron con fuerza y ya cubren una porción significativa del consumo interno. En las góndolas, cortes como asado, vacío y lomo aparecen con valores más bajos que los de origen local.
La carne vacuna proveniente de Brasil dejó de ser una rareza en el mercado argentino y comenzó a ocupar un lugar visible en góndolas y carnicerías. En pocos meses, las importaciones crecieron de manera acelerada y pasaron a representar una parte relevante del consumo local.
Según referentes del sector, entre ellos el director de la Sociedad Rural, Andrés Costamagna, el ingreso mensual pasó de unas 1.000 toneladas a cerca de 15.000 toneladas. Ese volumen equivale a alrededor del 7% del consumo mensual y, de acuerdo con operadores, podría acercarse al 10% si se mantienen las condiciones actuales.
El impacto ya se observa en los precios. Cortes como asado, vacío, tapa de asado y lomo se ofrecen con valores competitivos frente a la mercadería local, en algunos casos hasta un 25% por debajo. Un kilo de lomo brasileño se comercializa en algunas cadenas a $23.400, frente a los $30.000 habituales en esos mismos comercios.
La diferencia de precios responde, en parte, a que Brasil dispone de una materia prima más barata. El valor del novillo medido en dólares se ubica por debajo del argentino, lo que permite a los frigoríficos del país vecino ingresar al mercado local con ofertas más agresivas. En algunos casos, la brecha ronda el 15%.
Para los especialistas, el fenómeno no obedece a una caída de la demanda, sino a una menor oferta disponible en la Argentina. Durante años, la producción se ubicó entre 65 y 70 kilos de carne vacuna por habitante, pero en el último período descendió a niveles cercanos a los 60 kilos. Esa reducción achicó el volumen disponible para el mercado interno y para las exportaciones.
En abril se exportaron 46.100 toneladas de carne bovina por u$s321 millones, lo que implicó una baja del 26,7% en volumen. Al mismo tiempo, el precio promedio de las ventas externas alcanzó los u$s6.900 por tonelada, un récord para la carne vacuna argentina, con un aumento del 86% interanual y del 38% respecto de abril de 2025.
Costamagna sostuvo en diálogo con iProfesional que esto refleja una demanda insatisfecha y no necesariamente un retiro del consumo por falta de poder adquisitivo. En paralelo, Brasil busca nuevos destinos comerciales ante las dificultades para colocar determinados volúmenes en mercados como China o Estados Unidos, mientras la Argentina aparece como una alternativa atractiva para sus exportadores.
En las góndolas, la competencia entre carne importada y producción nacional ya es un hecho. Con precios más bajos en varios cortes de alta demanda, la mercadería brasileña comenzó a disputar espacio en un negocio que hasta hace poco parecía reservado casi por completo a la oferta local.