"Ahora siento tranquilidad": habló la víctima tras la condena de 10 años a su agresor por intento de femicidio
La joven se expresó tras la pena de 10 años de prisión efectiva impuesta al agresor por el intento de femicidio ocurrido en Chimbas. Aseguró que el proceso le generó miedo y angustia, aunque destacó que el fallo le permitirá retomar su vida.
La Justicia de San Juan condenó este viernes a 10 años de prisión efectiva a Matías Olmedo, agresor de Martina por el intento de femicidio ocurrido en Chimbas. Tras conocerse la sentencia, la joven, su familia y la parte querellante manifestaron su conformidad con el fallo y remarcaron su valor como antecedente en materia de violencia de género y protección de las víctimas.
Luego de escuchar la resolución del tribunal, Martina habló con la prensa y expresó el alivio que sintió al conocer la condena. "Tenía mucho miedo de que no le dieran nada. Muchas personas me decían que quizás al otro día estaba afuera y eso me generaba mucha angustia. Ahora, con los 10 años que le han dado, siento mucha tranquilidad", afirmó.
La joven relató que atravesó los últimos meses con ansiedad y dificultades para dormir, especialmente durante el juicio oral. "El último tiempo fue muy agotador. Me costaba mucho dormir, igual que cuando volví a mi casa después de lo que pasó. Estaba muy nerviosa y angustiada", señaló. También destacó el acompañamiento de sus seres queridos durante la jornada en que se conoció el fallo.
"Estuve muy acompañada", dijo al describir la presencia de amigas, compañeras de trabajo y familiares. En otro tramo de la entrevista, recordó situaciones de control y violencia que, según su testimonio, padeció durante la relación. "No me cuidaba, él me tenía bajo su control todo el tiempo", sostuvo, al responder a los argumentos expuestos por el acusado durante el juicio.
Martina también mencionó amenazas que, según dijo, recibió de su agresor. "Me decía que nunca me iba a dejar en paz, que siempre me iba a buscar, no importaba si pasaban dos meses o dos años", reveló. Frente a ello, remarcó que el aislamiento y el maltrato no deben confundirse con afecto. "Eso no es amor", expresó.
La joven aprovechó la repercusión del caso para dejar un mensaje a otras víctimas. "Que se apoyen en las personas que las quieren, porque nunca van a estar solas", afirmó, y pidió que quienes atraviesan situaciones similares se animen a denunciar. Sobre la condena, sostuvo que desde el inicio había manifestado a su abogada que se conformaba con la pena finalmente impuesta, porque le permitiría estar tranquila y rehacer su vida.