El Superior Tribunal anuló la sanción y ordenó volver al cargo a Mariel Suárez
El máximo tribunal de Chubut dejó sin efecto la destitución de la magistrada, cuestionada por su vínculo con un preso condenado a prisión perpetua. La resolución se apoyó en irregularidades detectadas en el proceso disciplinario que la apartó de la Justicia.
El Tribunal Superior de Justicia de Chubut resolvió por unanimidad restituir en su cargo a Mariel Suárez, la jueza que había sido destituida tras el caso que la vinculó con un preso condenado a prisión perpetua. La decisión anuló la sentencia dictada en 2023 y dejó habilitado su regreso al Poder Judicial.
De acuerdo con el máximo tribunal provincial, durante el proceso se afectó la garantía de imparcialidad, una irregularidad que resultó central para declarar nula la sanción. La controversia se había instalado a fines de 2021, cuando se difundieron imágenes captadas por cámaras de seguridad del Instituto Penitenciario Provincial.
En esos registros se veía a Suárez junto a Cristian "Mai" Bustos, detenido y condenado a prisión perpetua por homicidio, en escenas de abrazos, selfies, caricias y besos. La difusión de ese material provocó un fuerte impacto institucional y derivó en una investigación administrativa que terminó con su remoción.
La causa penal abierta en su contra siguió un recorrido distinto. La acusación sostuvo que habría incurrido en presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público por faltar a una audiencia judicial mientras realizaba visitas al interno. Suárez afirmó que los encuentros tenían como objetivo reunir material para escribir un libro sobre la vida de Bustos.
En 2025, la Justicia dispuso su sobreseimiento al considerar que no había elementos suficientes para acreditar un delito. Ese fallo fue luego utilizado por su defensa para pedir la revisión de las sanciones administrativas, trámite que concluyó con la restitución ordenada por el tribunal chubutense.
La magistrada ya había atravesado una situación similar en 2013, cuando fue removida mediante un jury y logró revertir esa decisión dos años después por irregularidades en el procedimiento. Con esta nueva resolución, vuelve a quedar en el centro de un caso que reabrió el debate sobre la conducta de los funcionarios judiciales y las garantías en los procesos disciplinarios.