Un puma ingresó al predio del IGSV en Zonda y murió días después
El 20 de mayo, personal del Instituto Geofísico Sismológico Ingeniero Fernando Volponi encontró un puma dentro del predio en la Quebrada de Zonda, Rivadavia. El animal fue rescatado por equipos especializados, pero llegó en estado crítico y falleció días más tarde.
"La Tierra nos está enviando señales. ¿Qué señal vamos a enviar nosotros?" fue el lema elegido por Naciones Unidas para el Día Mundial del Medio Ambiente 2026, en una convocatoria a reflexionar sobre los mensajes de la naturaleza y las respuestas que puede dar la sociedad. En la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ, una de esas señales apareció en forma de puma.
El pasado 20 de mayo, trabajadores y trabajadoras del Instituto Geofísico Sismológico Ingeniero Fernando Volponi (IGSV), ubicado en la Quebrada de Zonda, en Rivadavia, advirtieron la presencia de un ejemplar dentro del predio. El hecho motivó la intervención de personal de la Secretaría de Ambiente y de efectivos de la Policía Ecológica, que realizaron un operativo de rescate y trasladaron al animal para su atención veterinaria.
Pese a la asistencia recibida, el puma murió días después. Según se informó, su estado era crítico, con una severa desnutrición, deshidratación avanzada y un cuadro de salud muy comprometido. "Era un animal adulto, macho, en muy mal estado. Al ingreso pesaba apenas 21 kilos, cuando para un ejemplar de ese tamaño esperaríamos entre 60 y 70 kilos", explicó el médico veterinario Lucas Oliveira, quien participó en la captura y estuvo a cargo del tratamiento.
El profesional agregó que el animal llegó con diarrea, deshidratación severa y un cuadro compatible con una enfermedad prolongada. El episodio dejó planteadas preguntas sobre la presencia de fauna silvestre en espacios transitados por personas y sobre la relación entre la actividad humana y el ambiente.