Acusan a un socio de un gimnasio de usar tarjetas ajenas y generar cargos por $25 millones
Un hombre de 39 años fue detenido en un gimnasio del centro de Rosario, acusado de sustraer tarjetas de lockers, hacer consumos con un posnet propio y devolverlas antes de ser descubierto. La pesquisa ya detectó al menos cinco víctimas y sigue abierta para establecer si hubo más damnificados.
Una investigación en Rosario derivó en la detención de un hombre de 39 años acusado de abrir lockers en un gimnasio, tomar tarjetas de otros socios, realizar consumos y devolverlas luego a su lugar. La maniobra fue detectada a partir de movimientos bancarios inusuales y el perjuicio económico estimado asciende a $25 millones.
El episodio ocurrió en Brothers Fitness Club, en el centro rosarino, donde varios clientes comenzaron a advertir cargos desconocidos en sus cuentas. En algunos casos, las operaciones figuraban como compras presenciales, lo que dificultaba su desconocimiento ante las entidades bancarias.
La administración del gimnasio inició una revisión interna cuando una de las víctimas recibió alertas de compras en tiempo real mientras entrenaba. A partir de esa situación, se detectó que los cobros estaban vinculados a un comercio llamado Chaparria Integral, asociado a uno de los socios del club. Con registros de ingreso, reconocimiento facial y cerca de 30 cámaras de seguridad, se reconstruyó la secuencia investigada.
Según la pesquisa, el sospechoso aprovechaba momentos de menor circulación para abrir lockers, retirar tarjetas de crédito o débito, efectuar cobros con un posnet propio y devolver los plásticos antes de que sus dueños advirtieran el faltante. En algunas ocasiones, habría acercado el dispositivo de cobro a tarjetas con tecnología contactless para concretar las operaciones.
La detención se produjo el lunes por la noche, cuando una mujer lo reconoció dentro del gimnasio y lo señaló por las maniobras bajo investigación. Al finalizar una clase de boxeo, personal policial lo interceptó a la salida del establecimiento y procedió a arrestarlo. El hombre fue identificado como Leandro Ramón I. y, de acuerdo con el propietario del gimnasio, llevaba casi dos años entrenando en el lugar.
Tras la aprehensión, la causa quedó en manos de la Justicia santafesina y del fiscal Damián Cimino, quien busca determinar si existen más damnificados y si la maniobra se extendió durante un período mayor al detectado. Por su parte, Brothers Fitness Club entregó registros de ingreso, imágenes de cámaras de seguridad y otra documentación vinculada al caso, además de poner a disposición de los afectados asesoramiento legal para avanzar con las denuncias.