Gabriel Vega reclamó justicia por Agostina y cuestionó el tratamiento mediático del femicidio
El padre de la adolescente de 14 años asesinada habló en una conferencia de prensa junto a su abogada en Córdoba. Allí apuntó contra el principal sospechoso, pidió un minuto de silencio y reclamó que el caso no quede impune.
En Córdoba, Gabriel Vega, padre de Agostina Vega, encabezó una conferencia de prensa junto a la abogada querellante Fernanda Alaniz para expresar su dolor y exigir justicia por el asesinato de la adolescente de 14 años. Durante su exposición, señaló al principal sospechoso, Claudio Barrelier, y cuestionó el abordaje mediático del caso.
El encuentro comenzó en un clima de fuerte sensibilidad y Vega se quebró antes de responder preguntas, por lo que la actividad debió interrumpirse durante unos minutos. En ese momento pidió: "Sabemos todo lo que pasó con Agostina. Nadie hizo un minuto de silencio para ella. Por favor, un minuto de silencio por Agostina".
Más adelante, el padre de la víctima se refirió con dureza al detenido en la causa. "Psicópata, enfermo, hijo de mil putas, no sé cómo describirlo... no tiene nombre", expresó. También criticó las especulaciones sobre las horas previas al crimen y reclamó frenar las coberturas que, según dijo, revictimizan a su hija.
En la misma línea, Fernanda Alaniz sostuvo: "Dejemos de hablar de la intimidad de Agostina. No importan las decisiones que tomaba ni la vida que quería tener". Vega, por su parte, pidió que el hecho no quede impune y afirmó: "No tiene que pasar nunca más. Tenemos que unirnos como sociedad y la tienen que pagar todos los involucrados".
La abogada también expresó respaldo al fiscal a cargo de la investigación y señaló: "Apoyamos al fiscal porque creemos en la investigación". Luego, Vega agregó: "Yo se que esta persona no actuó sola. Y la voy a encontrar. Mi corazón me lo dice", y consideró que "hay algo más, hay algo grande detrás" del caso.
Hacia el final de la conferencia, el padre recordó a su hija y la definió como "una nena especial". Contó además que solían advertirle que no confiara en la gente, aunque, según relató, a ella esas recomendaciones no siempre le hacían efecto por tratarse de una adolescente.