Crisis interna en el nuevo ente energético tras la salida de su presidente
Néstor Marcelo Lamboglia renunció a la presidencia del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad pocas semanas después de asumir. La decisión se conoció en un momento de tensiones internas y en paralelo al cierre de inscripciones para una audiencia pública vinculada a una obra energética asociada al proyecto minero Vicuña.

Una dimisión inesperada alteró este lunes el funcionamiento del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE). Néstor Marcelo Lamboglia dejó la presidencia del organismo apenas semanas después de haber sido designado, en medio de desacuerdos que se habían intensificado desde la conformación del directorio. La comunicación se realizó durante la mañana y fue formalizada por las vías administrativas correspondientes.
Tras su salida, la conducción quedará a cargo del vicepresidente Vicente Serra. La renuncia coincidió con una jornada sensible para el sector energético, ya que este lunes vence el plazo de inscripción para quienes deseen participar como expositores en la audiencia pública que analizará el acceso y la ampliación de una línea de alta tensión de 500 kV vinculada al desarrollo minero de Vicuña.
Las diferencias dentro del directorio venían de antes. Incluso antes de la puesta en funcionamiento definitiva del ente, ya existían tensiones entre Lamboglia y Marcelo Nachón, vocal del organismo y ex interventor del Enargas. Uno de los primeros cruces estuvo relacionado con la renovación de contratos: mientras la presidencia impulsaba postergar esas definiciones hasta consolidar la nueva estructura institucional, desde el sector de Nachón avanzaron con la extensión de decenas de vínculos laborales y con movimientos en la planta de personal.
También hubo divergencias sobre la continuidad de asesores externos. Lamboglia sostenía que esas tareas debían ser absorbidas por trabajadores permanentes del ente, mientras que Nachón defendía la permanencia de esos equipos. A eso se sumaron cuestionamientos por el traslado de oficinas a la histórica sede que pertenecía al ENRE, donde algunos integrantes del directorio objetaron las condiciones edilicias del edificio.
El clima se agravó en los últimos días, especialmente por la ausencia de Nachón en una reunión clave para aprobar las actualizaciones tarifarias de junio. Ese episodio profundizó el malestar de Lamboglia, quien además manifestó preocupación por el impacto que el conflicto podía tener en su estado de salud. En paralelo, la discusión salarial expuso fuertes diferencias entre las estructuras heredadas del ex ENRE y del ex Enargas, con remuneraciones dispares y sin consenso para avanzar en un reordenamiento general.
La falta de acuerdos entre los principales referentes terminó por hacer inviable la coordinación interna del organismo, encargado de regular dos áreas estratégicas para el país. La salida de Lamboglia deja ahora en manos de Vicente Serra la conducción de una entidad que atraviesa su primera crisis institucional desde su creación.
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