El Ejecutivo volvió a aplazar los impuestos a los combustibles y extendió el alivio en surtidores
Mediante el decreto 405, el Gobierno postergó para el 1 de julio la aplicación de los incrementos impositivos previstos para junio. La decisión busca evitar un traslado inmediato a la nafta y el gasoil, en un contexto de precios internacionales todavía volátiles.
El Gobierno dispuso una nueva postergación de los aumentos previstos para junio sobre los impuestos a los combustibles. La medida quedó formalizada a través del decreto 405, publicado este lunes en el Boletín Oficial.
Según la norma, el ajuste acumulado por las actualizaciones de 2024, 2025 y el primer trimestre de este año, que debía entrar en vigencia este lunes, comenzará a regir desde el 1 de julio. En los considerandos se señaló que la decisión apunta a "continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible".
La actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono se calcula en función de la inflación acumulada trimestral y tiene impacto directo en los precios finales de la nafta y el gasoil en todo el país. Desde el inicio de la gestión Milei se aplicaron subas, aunque permanecen diferidos incrementos correspondientes a trimestres de 2024, a todo 2025 y ahora también al primer trimestre de este año.
El mes pasado, el Ejecutivo ya había postergado de manera parcial la actualización de esos gravámenes y en abril había diferido por un mes la aplicación total, en medio del efecto de la guerra. La decisión se alineó además con la estrategia de YPF, que a mediados de mayo aumentó 1% sus combustibles y mantendrá esos valores hasta fin de junio.
Las petroleras que operan en la Argentina continúan sin trasladar por completo las variaciones del petróleo internacional a los precios finales. En ese esquema, solo se reflejan en los surtidores eventuales subas impositivas o cambios en los biocombustibles. El Gobierno buscó así moderar el impacto económico del conflicto y evitar un mayor impulso sobre la inflación, que cerró en 3,4% en marzo y bajó a 2,6% en abril.
Al anunciar el esquema, el CEO de YPF, Horacio Marin, sostuvo: "Continuaremos aplicando el sistema de ‘buffer de precios’ por hasta 45 días adicionales, con el propósito de no trasladar sobresaltos en el surtidor". También indicó que durante ese período la compañía no trasladará "fluctuaciones bruscas" del petróleo internacional y luego recuperará el ingreso diferido mediante una cuenta compensadora una vez finalizado el conflicto en Oriente Medio.