El Parlamento escocés vuelve a impulsar un referendo independentista
La Cámara de Escocia aprobó una moción para reclamar una nueva consulta sobre la separación del Reino Unido. El pedido quedó ahora en manos del Gobierno británico, que debería habilitar las competencias para convocarla.
El Parlamento de Escocia respaldó la propuesta de celebrar un referendo sobre la independencia del Reino Unido, según informó el Gobierno escocés y replicaron medios internacionales. El primer ministro escocés pidió al Gobierno británico que emita una orden para otorgar al Parlamento local las facultades necesarias para organizar la consulta.
En la votación, 72 diputados se pronunciaron a favor de la moción, entre ellos 57 del Partido Nacional Escocés, mientras que 55 lo hicieron en contra y dos se abstuvieron. La publicación oficial en la red social X señaló: "El Parlamento de Escocia ha votado en apoyo de las peticiones para celebrar un referendo sobre la independencia de Escocia".
El ministro principal de Escocia, John Swinney, reclamó al Gobierno del Reino Unido la emisión de una orden al amparo del artículo 30 de la Ley de Escocia de 1998, para transferir al Parlamento escocés las competencias requeridas. El 27 de abril, Swinney había anunciado que propondría a los diputados votar sobre un nuevo referendo tras las elecciones locales, y el 19 de mayo fue reelegido en el cargo tras la victoria de su formación.
En octubre de 2025, Escocia también pidió al Gobierno británico una compensación de aproximadamente 26 millones de libras esterlinas, unos 35 millones de dólares, por los gastos de seguridad durante las visitas del presidente Donald Trump y del vicepresidente J. D. Vance. La ministra de Finanzas, Shona Robison, definió esas visitas como una "carga operativa y financiera sustancial" para los servicios estatales, en especial para la Policía de Escocia. El Gobierno británico rechazó el reclamo al sostener que las visitas tuvieron carácter privado y no fueron actos oficiales.
El antecedente más reciente se remonta al 18 de septiembre de 2014, cuando se realizó el último referendo sobre la independencia escocesa. Entonces, los votantes respondieron a la pregunta "¿Debe Escocia convertirse en un país independiente?" y el 55,3 % se manifestó en contra, frente al 44,7 % que apoyó la separación del Reino Unido.