La Justicia concluyó que una joven cordobesa murió por efectos de la vacuna Sputnik
La Justicia federal de Córdoba resolvió que el fallecimiento de Melín Agustina Sartori estuvo vinculado con la primera dosis de la vacuna contra el Covid-19. La familia de la joven accedería a un resarcimiento cercano a los 95 millones de pesos.
La Justicia de Córdoba dictó una resolución sin antecedentes al establecer que la muerte de Melín Agustina Sartori, de 24 años, se vinculó con efectos adversos de la vacuna Sputnik V contra el Covid-19. La joven murió el 29 de julio de 2021 en la ciudad de Córdoba, luego de un extenso proceso judicial que concluyó con un fallo de la Sala A de la Cámara Federal de Apelaciones.
El tribunal dio la razón a María Virginia Ruiz, madre de la víctima, y consideró que el cuadro que derivó en el fallecimiento, una trombosis con trombocitopenia, estuvo directamente relacionado con la primera dosis de la vacuna rusa. El abogado de la familia, Martín Barbará, describió el expediente como un caso novedoso y señaló: "Fue un proceso novedoso. Tocaba toda una cuestión que no estaba estandarizada".
Según el letrado, al inicio del reclamo no existía un procedimiento claro para denunciar este tipo de situaciones, lo que derivó en un trámite complejo y demorado. También afirmó que no conoce otro antecedente similar y expresó: "Entiendo que es el primero". En el dictamen, el tribunal "En base a los elementos reunidos, es posible concluir que el evento (la muerte de Sartori) se encuentra relacionado a la colocación de la vacuna Sputnik V".
De acuerdo con el entorno de la joven, Melín estaba en buen estado de salud y practicaba deporte con frecuencia. Recibió la primera dosis el 15 de julio de 2021; seis días después comenzó con cefaleas y vómitos, fue internada y su cuadro evolucionó hacia un deterioro neurológico irreversible. Murió 14 días después de la aplicación. La causa incorporó informes médicos que concluyeron que la trombosis fue inducida por la dosis contra el Covid-19.
Un elemento central del expediente fue la intervención de la Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas (CoNaSeVa), que revisó el caso y reclasificó el evento en función de la evolución del consenso científico internacional. A partir de esa revisión, el organismo reconoció formalmente el nexo de causalidad entre la vacuna y el daño. Barbará también sostuvo que la Sputnik V "no tenía farmacovigilancia", en alusión a la falta de un monitoreo continuo para detectar y prevenir reacciones adversas. Con el fallo, la familia cobraría un resarcimiento aproximado de 95 millones de pesos por parte del Estado argentino.