El oficialismo impulsa cambios y apunta a dejar sin efecto el etiquetado frontal
El Gobierno avanza con una propuesta para reemplazar la ley vigente sobre advertencias nutricionales en envases. La iniciativa busca alinear criterios con el Mercosur y cuestiona el funcionamiento del esquema aprobado en 2021.
Tras una semana favorable en el Congreso de la Nación, el oficialismo avanzará con el objetivo de derogar la Ley de Etiquetado Frontal, sancionada en 2021. La norma vigente obliga a las empresas alimenticias a incorporar octógonos negros en los envases para advertir sobre excesos de grasas, sodio, azúcares y calorías.
El proyecto fue presentado por los diputados Daiana Fernández Molero (Pro) y Alejandro Bongiovanni (La Libertad Avanza), y se integra al paquete de medidas que prepara el Ministerio de Desregulación, encabezado por Federico Sturzenegger. En paralelo, el Poder Ejecutivo trabaja en una nueva iniciativa para que la Argentina adopte un reglamento técnico regional unificado y armonice el etiquetado nutricional frontal entre los países del Mercosur.
Entre los fundamentos, los legisladores sostuvieron que, a más de cuatro años de su aplicación, "la Ley de Etiquetado Frontal no cumplió sus objetivos y ninguno de esos propósitos fue alcanzado de manera satisfactoria". También afirmaron que el diseño técnico genera confusión, desalienta la reformulación de productos y afecta el comercio y la inversión.
En el texto, los diputados señalaron que "el sistema de advertencias confunde al consumidor en lugar de orientarlo", debido a que el perfil nutricional adoptado utiliza parámetros de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que no miden la cantidad absoluta de nutrientes, sino su proporción sobre el total de calorías del alimento. Sobre esa base, añadieron: "A estos se los denomina umbrales móviles, y son el origen de las principales distorsiones de la ley. La consecuencia es la distorsión de la información".
Los impulsores de la derogación también sostuvieron que la norma "constituye un obstáculo al comercio y a la inversión". En esa línea, remarcaron que el bloque regional trabaja para unificar estándares y evitar que las empresas deban adaptar líneas de producción diferenciadas para exportar, con mayores costos operativos que luego impactan en el precio final.
Según el oficialismo, Brasil, Chile y Uruguay utilizan perfiles nutricionales basados en umbrales fijos, definidos por cantidades absolutas de nutrientes por cada 100 gramos de producto. En cambio, sostienen que el esquema argentino se apoya en umbrales móviles, lo que limitaría la reformulación de productos y la posibilidad de que los consumidores elijan opciones más saludables.
La ley actual, sancionada en 2021, establece la colocación de octógonos negros de advertencia en alimentos procesados y ultraprocesados cuando superan límites de azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías. Además, exige leyendas precautorias para productos con edulcorantes o cafeína, e impone restricciones al marketing y la publicidad de los alimentos que lleven al menos un sello.