La querella pidió 22 años de prisión para Néstor Matías Olmedo en el debate por la tentativa de femicidio
Comenzó el juicio contra Néstor Matías Olmedo por el ataque contra Martina Naveda, ocurrido en enero de 2025 en Chimbas. La acusación busca incorporar agravantes y la familia reclama una condena de 22 años de prisión.
Comenzó el debate oral contra Néstor Matías Olmedo por la tentativa de femicidio de Martina Naveda, en una causa en la que la fiscalía sostiene la imputación con agravantes por el vínculo y por mediar violencia de género. La querella, en tanto, pretende sumar los agravantes de violencia de género con ensañamiento, alevosía y privación ilegítima de la libertad.
En diálogo con TELESOL, la abogada querellante Valentina Sánchez pidió que el tribunal imponga una pena de 22 años de prisión para el acusado. "Hoy tuvimos la segunda audiencia de juicio oral por esta tentativa de femicidio. Esperamos que durante estas audiencia el tribunal vea todos los agravantes que existen y existieron en el momento de los hecho. Sobre todo, que reconozcan que se trata de una tentativa de homicidio", expresó.
"Nosotros presentamos como expectativa, una pena de 22 años de prisión", señaló la letrada, y agregó: "Vamos por todo porque existen pruebas y elementos que acreditan lo que le hizo a Martina". El hecho ocurrió el 9 de enero de 2025 en Villa El Salvador, Chimbas, donde, según la investigación, Olmedo golpeó a su expareja e intentó asfixiarla.
La madre de la joven, Yanina Quilpatay, habló con Radio Mil20 y describió el impacto que el caso tuvo en la familia. "Es algo que hemos esperado por mucho tiempo y solamente esperamos justicia por mi hija, por todo lo que ella ha sufrido y sigue sufriendo", manifestó.
De acuerdo con su testimonio, Martina estuvo internada en el Hospital Rawson y debió ser operada en uno de sus ojos. Además, sufrió múltiples heridas de arma blanca en distintas partes del cuerpo, incluso en zonas vitales como el cuello y la nuca. "Tenía muchísimas puñaladas por todo el cuerpo. Estuvo dos meses y medio recuperándose", contó su madre.
Quilpatay también afirmó que la joven, que tiene 21 años, continúa con temor y no logró retomar una vida normal. "A pesar de tener 21 años, no puede salir sola. Su papá la lleva y la trae a todos lados. Queremos que vuelva a tener la alegría que tenía antes", expresó. Antes de cerrar, pidió atender las señales tempranas de violencia de género: "A la mínima sospecha hay que tomar cartas en el asunto, porque así es como terminan después las cosas".
La causa seguirá en los próximos días, mientras la familia de Martina espera una resolución judicial acorde a la gravedad del caso.