Bolivia bajo fuerte tensión por las protestas que reclaman la salida del presidente
El centro de La Paz volvió a quedar paralizado por una nueva jornada de movilizaciones, con enfrentamientos, gases lacrimógenos y fuerte custodia en torno al Palacio de Gobierno. En paralelo, la Fiscalía ordenó la detención de uno de los referentes de la protesta y ya se registran 90 detenidos.
Una nueva jornada de protesta volvió a colapsar este lunes el centro de La Paz, en Bolivia, donde la policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a manifestantes que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Según informó el diario El Deber, un manifestante resultó herido en medio de los choques con las fuerzas de seguridad.
Los dirigentes de la movilización, que el gobierno vincula con seguidores del expresidente Evo Morales, ratificaron su pedido de dimisión del mandatario, quien asumió el poder el 8 de noviembre pasado tras 20 años de hegemonía del Movimiento Al Socialismo (MAS). También rechazaron el diálogo convocado por el Ejecutivo durante el fin de semana.
La Plaza Murillo, donde se encuentra el Palacio de Gobierno, permaneció bajo fuerte resguardo policial y militar. Los manifestantes, armados con petardos, piedras, palos y dinamita, intentaron romper el cerco para ingresar a las sedes del gobierno y del Poder Legislativo, que debieron ser evacuadas y quedaron con custodia reforzada.
En paralelo, la agencia Erbol informó que la Fiscalía General del Estado emitió una orden de arresto contra Mario Argollo, secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) y uno de los líderes de la protesta. Roger Mariaca, fiscal general del Estado, señaló: "Ya se ha emitido a requerimiento de informe policial y de Inteligencia y a requerimiento de la denuncia que ha realizado el Ministerio de Gobierno, una resolución de aprehensión fundamentada en contra del señor Argollo y otros ". Además, confirmó que hay 90 detenidos.
La crisis comenzó hace dos semanas, cuando distintas organizaciones sindicales, vecinales e indígenas reclamaron un aumento salarial del 20% y pidieron la renuncia de Paz, que lleva apenas seis meses de gestión. Los bloqueos se extendieron por las principales rutas que rodean La Paz y El Alto, donde se calcula que existen 15 puntos de bloqueo. La protesta también se expandió a otras zonas del país y derivó en un desabastecimiento gradual de combustible, alimentos y medicinas en la capital administrativa.
El sábado, las fuerzas de seguridad intentaron despejar los bloqueos, pero luego las autoridades retrocedieron para evitar una mayor conflictividad. Este lunes, distintas organizaciones confluyeron en el centro paceño, entre ellas grupos afines a Evo Morales que llegaron a la Plaza Murillo después de semanas de marcha. Morales tiene una orden de captura en su contra en una causa por corrupción de menores y se encuentra refugiado en su bastión de Chapare.
Las protestas son encabezadas por la Central Obrera Boliviana (COB). En ese contexto, el vocero presidencial José Luis Gálvez denunció que algunos manifestantes habrían pasado al "uso de armas". "Hoy llega a La Paz la marcha de los cocaleros y de Evo Morales, ese es el hecho noticioso más importante del día, pero queremos denunciar que, lamentablemente, se han identificado que hay grupos que han pasado al uso de las armas y eso sí nos tiene preocupados", dijo, citado por El Deber.
Gálvez identificó como líder de ese grupo al exfuncionario del Ministerio de Defensa Bernabé G.P., a quien definió como el "presidente del comité de conflicto" de los llamados Ponchos Rojos, una facción de campesinos aimaras del altiplano de La Paz. El vocero también difundió un video en redes sociales en el que aparece una veintena de supuestos miembros del grupo en una carretera andina mostrando armas y gritando "ahora sí, guerra civil".
Además, según Gálvez, el exfuncionario instó a los manifestantes "que se adhieran a la marcha evista (de los afines a Morales) y cocalera y que vinieran con todas las armas posibles".