En Chimbas, un aviso vecinal permitió detener a dos sospechosos con un casco robado
La rápida advertencia de un comerciante derivó en la detención de dos jóvenes en Chimbas, luego de que fueran vistos observando viviendas y manipulando rejas. Uno de ellos, Santiago Agustín Espina, recibió una condena de dos meses de prisión efectiva tras un juicio abreviado.
Una alerta a tiempo y la intervención policial permitieron desactivar un hecho de hurto en Chimbas, donde un vecino advirtió movimientos extraños de dos jóvenes y dio aviso a las autoridades. El caso se tramitó por Flagrancia y terminó con una condena de cumplimiento efectivo para uno de los involucrados.
Todo ocurrió en la tarde del 7 de mayo, cerca de las 16, cuando un comerciante de calle Maradona observó a dos personas que recorrían la zona mirando viviendas y tocando rejas de distintos domicilios. Según la investigación, uno llevaba una remera blanca y el otro una camiseta de Boca Juniors, conducta que despertó la sospecha inmediata del testigo.
Minutos después, el vecino vio a uno de ellos salir corriendo desde una fábrica de embutidos de la zona conocida como Don Narciso con un casco negro en la mano. Luego se reunió con su cómplice y ambos escaparon hacia el norte por calle Maradona. El damnificado avisó a un amigo que trabajaba en el lugar y comprobaron que el casco pertenecía a uno de los empleados y había sido sustraído sin violencia desde el sector de ingreso.
Con la descripción aportada, un móvil policial localizó a los sospechosos en Loteo Santa Isabel, donde fueron detenidos mientras caminaban con un casco negro con detalles azules, coincidente con el denunciado. Por la presencia de familiares en el procedimiento, los efectivos trasladaron la actuación nuevamente a la zona del hecho, donde el propietario reconoció el elemento recuperado y se activó el procedimiento especial bajo directivas del ayudante fiscal de turno.
En la identificación, uno de los detenidos dijo llamarse Santiago Agustín Espina y sostuvo que el robo había sido cometido por su compañero. El otro resultó ser menor de edad, con 16 años, por lo que intervino el Juzgado de Menores. Finalmente, mediante un juicio abreviado entre Fiscalía y la defensa, Espina fue condenado a dos meses de prisión efectiva por hurto agravado por la participación de un menor; además, la Justicia declaró su reincidencia y mantuvo la prisión preventiva.