Julián Domínguez impulsa una reforma federal del INTA y cuestiona los recortes
El ex ministro de Agricultura planteó en el Partido Justicialista una propuesta para rediseñar el INTA con foco en tecnología, competitividad y desarrollo regional. También rechazó el ajuste sobre el organismo y defendió su papel en la articulación entre ciencia y producción.
En medio de la discusión sobre el alcance del Estado y las medidas de ajuste del gobierno de Javier Milei, el ex ministro de Agricultura Julián Domínguez volvió a ubicar al INTA en el centro del debate por su papel en el desarrollo productivo del país. Lo hizo durante una reunión en la Secretaría de Asuntos Agrarios del Partido Justicialista, junto a autoridades, técnicos y referentes del sector.
Domínguez sostuvo que es necesario avanzar en una propuesta concreta de rediseño del organismo, en lugar de un recorte de su estructura. "El INTA no puede achicarse, debe fortalecerse", afirmó, al remarcar que se trata de una institución clave para vincular la ciencia con la producción y garantizar el acceso a la tecnología en todo el territorio, según publicó Revista Chacra.
La iniciativa que impulsa desde el peronismo plantea cuatro ejes: mayor federalización, incorporación de nuevas tecnologías, fortalecimiento de la competitividad y generación de empleo en las economías regionales. En ese marco, el ex funcionario destacó la necesidad de adaptar las soluciones tecnológicas a cada región productiva y de avanzar en la digitalización de la extensión rural, junto con herramientas como la inteligencia artificial y la biotecnología.
"El mundo atraviesa una nueva revolución productiva, donde los datos, la innovación y la ciencia son tan importantes como la tierra y el trabajo", expresó Domínguez al defender un esquema de modernización para el organismo.
El planteo se inserta en una discusión más amplia sobre el futuro del sistema científico-tecnológico aplicado al agro. Mientras el Gobierno impulsa una revisión del gasto público y de la estructura de los organismos, sectores políticos y técnicos advierten sobre el impacto de los recortes. Para Domínguez, el INTA cumple una función estratégica, en especial para pequeños y medianos productores, al actuar como "puente entre el conocimiento y el territorio".
"Achicar el INTA no es ahorrar: es resignar presente, futuro, innovación y soberanía", enfatizó. En su diagnóstico, además, vinculó el futuro del organismo con la bioeconomía, un modelo que integra producción agropecuaria, ciencia, tecnología y agregado de valor.
Finalmente, señaló que la Argentina cuenta con condiciones para posicionarse en ese escenario global, aunque advirtió que para ello se requiere un Estado "inteligente" que acompañe al sector productivo. "La Argentina tiene todo para liderar, pero necesita un Estado que esté al servicio de la producción y el desarrollo", concluyó.