CAEMe resaltó el avance de plataformas que aceleran el desarrollo de vacunas
La entidad puso el foco en tecnologías que permiten diseñar vacunas con mayor rapidez, precisión y capacidad de adaptación. También destacó el aporte del ARN mensajero, la nanotecnología y la inteligencia artificial en la investigación biomédica.
La expansión de enfermedades complejas y de rápida evolución está modificando la manera en que se diseñan, investigan y producen vacunas. En la Semana de Vacunación en las Américas, la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe) destacó el paso desde tecnologías tradicionales hacia plataformas innovadoras con mayor velocidad y precisión.
Según la entidad, estas plataformas permiten utilizar una base común para distintas enfermedades, lo que acelera el desarrollo al reutilizar estructuras validadas y ajustar solo el componente específico necesario para cada virus o bacteria. En el mundo hay más de 900 vacunas en investigación y cerca de la mitad apunta a enfermedades que todavía no cuentan con herramientas preventivas.
Entre los desarrollos mencionados figuran vacunas en estudio para VIH, enfermedad de Lyme, tuberculosis, malaria, gonorrea, clamidia, Streptococo A, herpes, hepatitis C, Escherichia coli enterotoxigénica, norovirus y citomegalovirus. La Dra. Rosana Felice, asesora médica de CAEMe, señaló que una vez diseñada y aprobada una plataforma para una vacuna, puede facilitar nuevos desarrollos y reducir costos de producción a escala.
Uno de los casos señalados es el de las vacunas basadas en ARN mensajero, una tecnología consolidada en los últimos años que no solo se aplica a enfermedades infecciosas, sino que también abre posibilidades para patologías complejas como el cáncer. En paralelo, avanzan las investigaciones sobre vacunas universales, pensadas para brindar protección frente a múltiples variantes de un mismo virus, como la influenza.
La nanotecnología también ocupa un lugar central en este proceso. Las nanopartículas permiten proteger el material genético y facilitar su llegada a las células adecuadas, con potencial para mejorar la eficacia y reducir efectos adversos. Además, se estudian transportadores basados en lípidos, partículas similares a virus y otros sistemas destinados a optimizar la estabilidad, el direccionamiento y la eficiencia de cada dosis.
La innovación alcanza también a las formas de aplicación. Actualmente se investigan vacunas intranasales y orales, orientadas a generar una barrera en las mucosas para impedir el ingreso de patógenos al organismo. En ese marco, la inteligencia artificial ya cumple un papel relevante, al acelerar la identificación de antígenos, mejorar el diseño de moléculas y predecir con mayor precisión la respuesta inmune.