Tecnología y Campo: La Escuela Agrotécnica de Valle Fértil impulsa la innovación con impresión 3D y técnicas de siembra tradicional
A través del proyecto "Agrolab 3D" y las prácticas de cultivo manual, los alumnos de la Escuela Agrotécnica Ejército Argentino fusionan la vanguardia tecnológica con el saber rural. El profesor Franco Castro destaca la producción de imágenes religiosas y el desarrollo de herramientas digitales para el turismo local.
La Escuela Agrotécnica Ejército Argentino de Valle Fértil continúa marcando tendencia en la educación técnica de la provincia. Bajo la guía del profesor Franco Castro, el establecimiento ha logrado integrar con éxito el uso de nuevas tecnologías en el aula y el trabajo directo en el campo, preparando a los jóvenes para los desafíos productivos actuales.
Innovación en el Agrolab 3D: De la fe a la tecnología
Uno de los proyectos más destacados es el Agrolab 3D, un laboratorio de impresión que ya lleva ocho años de trayectoria y que recibió un impulso fundamental hace dos años con la donación de una máquina de última tecnología por parte del Parque Ischigualasto. En este espacio, los alumnos de la materia TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación) han encontrado una veta creativa y comercial: la producción de imágenes religiosas.
"Estamos, como siempre, tratando de buscarle la vuelta para hacer productos que se vendan", explicó el profesor Castro, señalando que el objetivo inmediato es recaudar fondos para reparar un equipo de sonido de la escuela. El proyecto despegó tras un pedido especial del "Curita Brochero" para un paraje local, lo que rápidamente se volvió viral: "Lo hicimos viral con una foto, unos videos y bueno, se ha ido expandiendo y nos han pedido imágenes de un montón de vírgenes". Actualmente, la producción incluye desde la Virgen del Valle (con envíos a Catamarca) hasta San Expedito y la Difunta Correa, destacándose un modelo de la Divina Misericordia muy solicitado. Este trabajo es colaborativo, ya que incluso familiares de los alumnos participan en el delicado proceso de pintado y barnizado.
Además de la iconografía religiosa, el laboratorio desarrolla códigos QR para un proyecto turístico que recibirá visitas de escuelas primarias en mayo. Estos códigos, que pueden imprimirse de forma convencional o en 3D, permiten que el turista lea cartelería informativa mientras recorre los distintos sectores de la escuela. Según Castro, esto motiva enormemente a los 40 estudiantes participantes: "Se están prendiendo mucho ahora con estas tecnologías nuevas".
Educación agrícola: Volver a las raíces
En paralelo a la digitalización, la escuela no descuida su esencia agraria. Recientemente, los alumnos de los años superiores llevaron a cabo prácticas intensivas en el sector de cultivos. Una de las actividades centrales fue la siembra manual de avena, una técnica fundamental para la formación de los estudiantes antes de pasar al uso de maquinaria pesada.
Castro detalló que los docentes estuvieron trabajando con los jóvenes para que "aprendan los chicos al voleo y después se va a hacer el proceso mecanizado con la sembradora que tiene la escuela". Esta siembra es vital para el sostenimiento de los animales de la institución, especialmente en un contexto de crisis hídrica donde se optimiza cada recurso disponible.
Asimismo, en el área vegetal se han realizado pruebas y prácticas en la reproducción de plantines, reforzando el aprendizaje sobre el ciclo de vida de los cultivos y la importancia de la planificación sanitaria en la producción sustentable. Estos logros son, en palabras del docente, un reflejo del esfuerzo conjunto entre personal técnico, de servicios y alumnos, quienes "participan activamente en cada una de las tareas productivas, adquiriendo conocimientos y experiencias fundamentales para su formación".