Detectan tétanos en una menor de 5 años en Santa Fe
El Ministerio de Salud de la Nación confirmó el caso y verificó que la paciente no tenía completo el esquema de vacunación. La niña permanece internada con evolución clínica favorable, luego de recibir tratamiento específico y cuidados críticos.
El Ministerio de Salud de la Nación confirmó un caso de tétanos en una paciente pediátrica de 5 años residente en la provincia de Santa Fe. A partir de la auditoría de registros nominalizados provinciales y nacionales, la cartera sanitaria constató que la menor presentaba un esquema de vacunación incompleto.
De acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional, la niña había recibido las dosis correspondientes al recién nacida, BCG y Hepatitis B, pero no contaba con las vacunas del primer año de vida ni con las del ingreso escolar.
Ante la sospecha clínica, el equipo de salud provincial inició el tratamiento con gammaglobulina antitetánica, toxoide y antibioticoterapia. Sin embargo, por la gravedad del cuadro, la paciente requirió cuidados críticos en la Unidad de Terapia Intensiva, asistencia respiratoria mecánica y traqueotomía de manejo.
Luego de descartar diagnósticos diferenciales como meningitis, encefalitis e intoxicaciones, la menor continúa internada con evolución clínica favorable.
El tétanos es una enfermedad grave del sistema nervioso causada por una bacteria productora de toxinas y puede provocar contracciones musculares, especialmente en la mandíbula y el cuello. Su tratamiento se orienta a controlar los síntomas y las complicaciones hasta que desaparezcan los efectos de la toxina.
Si bien los casos son poco frecuentes por el uso generalizado de las vacunas, la enfermedad sigue representando un riesgo para quienes no tienen completo el esquema de vacunación. El tiempo promedio de infección para que aparezcan signos y síntomas es de 10 días, mientras que el período de incubación puede variar de 3 a 21 días.
La forma más habitual es el tétanos generalizado, cuyos signos y síntomas comienzan de manera progresiva y empeoran durante dos semanas. Por lo general, se inician en la mandíbula y avanzan hacia abajo en el cuerpo, con espasmos musculares dolorosos, rigidez en la mandíbula, tensión alrededor de los labios, espasmos en el cuello, dificultad para tragar y músculos abdominales rígidos.