Cerca del 60% de los niños vive en la pobreza y un 30% no se alimenta de forma regular
Un relevamiento de la UCA registró una baja en los niveles de pobreza e indigencia infantil, aunque persisten indicadores elevados y fuertes carencias. La asistencia alimentaria alcanzó su punto más alto, mientras que la cobertura de transferencias monetarias retrocedió respecto de 2024.
La pobreza en niñas, niños y adolescentes en Argentina llegó al 53,6% en 2025, mientras que la indigencia se ubicó en el 10,7%. Aunque ambos indicadores muestran una baja en comparación con años previos, la situación continúa atravesada por desigualdades y privaciones que afectan a las infancias.
Los datos surgen de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA), elaborada por la Universidad Católica Argentina, que advirtió que el dato "trae alivio, pero no debe confundirse una mejora coyuntural con la solución de un problema estructural". Desde la UCA señalaron que el avance registrado en 2024 y 2025 es relevante, pero los niveles actuales siguen por encima de los de 2010 y de los mejores registros de la década pasada.
En materia de indigencia, la serie muestra variaciones más marcadas: partió de 11,4% en 2010, descendió al 8% entre 2011 y 2012, y luego subió de manera sostenida hasta alcanzar un pico del 17,7% en 2024. En 2025, el indicador bajó al 10,7%, acercándose a los valores observados entre 2017 y 2018.
El informe también indica que el 28,8% de los niños y adolescentes sufrió inseguridad alimentaria durante 2025, y que dentro de ese universo un 13,2% atravesó situaciones severas. Si bien se observa una mejora frente al año anterior, los niveles aún no retornan a los registrados antes de 2017.
En ese contexto, la asistencia alimentaria alcanzó un récord del 64,8%. Ese incremento se consolidó desde 2020, impulsado por una mayor cobertura de comedores escolares y comunitarios, además de la implementación de la Tarjeta Alimentar. Por otra parte, la cobertura de transferencias monetarias, como la Asignación Universal por Hijo (AUH), llegó al 42,5% de los niños, con una caída de 3,3 puntos porcentuales frente a 2024.
Desde la UCA remarcaron que estas ayudas alcanzan mayoritariamente a los sectores más vulnerables, pero todavía no cubren a la totalidad de quienes las necesitan. También advirtieron que hay familias en situación de pobreza que quedan fuera del sistema de asistencia.