Avanza en Italia una pesquisa por fiestas privadas, prostitución y lavado de dinero
La Justicia milanesa investiga a una empresa de eventos por presunta explotación sexual, favorecimiento de la prostitución y lavado de dinero. El expediente menciona a futbolistas de la Serie A y a un piloto de Fórmula 1, aunque sin imputaciones directas para los clientes.
La Justicia de Milán profundiza una investigación que puso bajo la lupa a una firma dedicada formalmente a la organización de eventos y señalada por montar fiestas VIP con escorts, drogas recreativas y vínculos con clubes de la Serie A. En el expediente también aparece la referencia a un piloto de Fórmula 1.
Según la prensa local, durante la mañana del martes se concretaron múltiples detenciones en el marco de una causa que apunta a una presunta red de prostitución con actividad durante años. La empresa investigada es M.A. De Milano, radicada en Cinisello Balsamo, y la Fiscalía de Milán la analiza por supuesta explotación sexual, favorecimiento de la prostitución y lavado de dinero.
De acuerdo con la pesquisa, la agencia ofrecía paquetes exclusivos para clientes de alto poder adquisitivo, con cenas en restaurantes de lujo y encuentros posteriores en hoteles o discotecas privadas. En esas reuniones, siempre según la causa, predominaba la presencia de trabajadoras sexuales y del llamado "gas de la risa", inhalado mediante globos y asociado a efectos breves de euforia.
Los investigadores calculan que la facturación del esquema habría alcanzado los 1,2 millones de euros. Hasta ahora no trascendieron identidades de clientes vinculados a las fiestas privadas y, de acuerdo con lo informado, esas personas no están imputadas por contratar el servicio ni enfrentan acusaciones penales directas.
La causa menciona la presencia de unos 50 futbolistas de clubes como Inter, Milan, Juventus, Sassuolo y Hellas Verona, entre otros. También se alude a un piloto de Fórmula 1 cuya identidad no fue revelada y que, según el expediente, sería de la escudería Ferrari; su nombre surgió de una escucha telefónica incorporada a la investigación.
Tras varios meses de tareas, la Guardia di Finanza avanzó junto con la fiscal Bruna Albertini sobre quienes serían los principales responsables de la organización. Entre los detenidos figuran Emanuele Buttini y Deborah Ronchi, trasladados a prisión domiciliaria mientras se evalúan eventuales cargos por asociación ilícita, favorecimiento de la prostitución y lavado de activos.
El caso tomó impulso a partir de la declaración de una joven que aseguró haber vivido en uno de los inmuebles utilizados por la agencia en agosto de 2024.