La defensa de Nahim Manzur cuestiona la acusación más grave en el caso Lucía Rubiño
A días del debate oral, el abogado Nasser Uzair negó que haya existido una corrida ilegal y sostuvo que las pruebas no sostienen la figura de dolo eventual. La estrategia apunta a encuadrar el hecho como homicidio culposo, mientras se aguarda la fecha de inicio del juicio.
En la antesala del juicio por la muerte de Lucía Rubiño, la defensa de Nahim Manzur trazó su línea argumental con dos objetivos centrales: descartar la hipótesis de una picada y discutir la calificación legal más severa atribuida al imputado.
El abogado Nasser Uzair señaló que, durante la instrucción, la causa quedó encuadrada como homicidio simple con dolo eventual, figura que supone que el acusado habría previsto la posibilidad de provocar la muerte y aun así continuado con su conducta. No obstante, afirmó que esa lectura no se corresponde con las pruebas incorporadas al expediente.
Según explicó el letrado, las pericias accidentológicas —a las que definió como "testigos mudos"— indicarían que el episodio se originó por la invasión de carril de otro vehículo, lo que obligó a Manzur a realizar una maniobra de esquive. En esa misma línea, sostuvo que al menos 14 testimonios, incluidos declaraciones de menores en cámara Gesell, descartan la existencia de una corrida de picadas.
Uzair remarcó que su defendido reconoce responsabilidad en el hecho, aunque bajo la figura de homicidio culposo. "Se le está imputando más de lo que realmente correspondería. No hay una prueba objetiva que sostenga una calificación más grave", afirmó.
En relación con el proceso, indicó que la fecha de inicio del juicio ya fue solicitada y quedará supeditada a la agenda del juez Jorge Toro. Además, estimó que el debate podría desarrollarse durante al menos diez audiencias.
El juicio será el ámbito en el que se defina la calificación legal final y una eventual condena en una causa que mantiene atención en San Juan.