León XIV rechazó la advertencia de Trump sobre Irán y reclamó retomar el diálogo
El papa León XIV cuestionó como "verdaderamente inaceptable" la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y advirtió sobre sus efectos sobre la población civil. Además, pidió a los ciudadanos estadounidenses que contacten a sus legisladores para frenar la escalada y promover una salida negociada.
El papa León XIV cuestionó este martes las recientes advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una eventual destrucción de la civilización iraní. En una rueda con medios en Castelgandolfo, calificó esas expresiones como "verdaderamente inaceptables" y señaló que implican una violación del derecho internacional.
El pontífice expresó su preocupación por el impacto que una ofensiva de esa magnitud tendría sobre la población civil. Sostuvo que cualquier ataque contra infraestructura civil no solo vulnera normas internacionales, sino que también plantea un grave dilema moral para la humanidad. "Hoy, como todos sabemos, hubo esta amenaza contra todo el pueblo de Irán. Esto es verdaderamente inaceptable", afirmó.
Las declaraciones se produjeron en un contexto de fuerte tensión global, tras los últimos anuncios provenientes de la Casa Blanca. La escalada se profundizó luego de que Donald Trump amenazara con terminar con "toda una civilización" antes de que venza el ultimátum para que Irán reabra el estrecho de Ormuz, en una jornada marcada por bombardeos y una actividad diplomática que, hasta ahora, no dio resultados.
Ante ese escenario, León XIV llamó a la acción política y social. Pidió a las personas de buena voluntad que se comuniquen con sus líderes y, en particular, reclamó a los estadounidenses que hagan oír su voz ante sus representantes en el Congreso y las autoridades nacionales. "Hacer todo lo posible, rezar, pero también hacer oír nuestra voz ante los legisladores estadounidenses, para decir que no queremos la guerra", expresó.
El Papa insistió en que la salida debe ser el regreso a los canales diplomáticos. Recordó que desde los primeros días de la crisis la Iglesia sostuvo la necesidad de una solución pacífica y negociada. "Ya desde los primeros días decíamos: volvamos al diálogo, a las negociaciones", remarcó durante su intervención en Castelgandolfo.
Al cierre de sus declaraciones, el pontífice reclamó fraternidad universal y reafirmó el compromiso de la Iglesia con la convivencia pacífica entre las naciones. "¡Queremos la paz! Somos un pueblo que ama la paz. ¡Hay tanta necesidad de paz en el mundo!", exclamó ante los presentes.