Detienen a un adolescente por presunto encubrimiento tras el ataque en una escuela de San Cristóbal
La Policía de Investigaciones arrestó a un joven de 16 años en el marco de la causa por el tiroteo en la Escuela N° 40 Mariano Moreno. Los fiscales analizan si conocía de antemano lo que iba a ocurrir y si existieron vínculos que exceden el ámbito local.
La pesquisa por el episodio violento registrado en San Cristóbal incorporó un nuevo detenido en las últimas horas. Se trata de un adolescente de 16 años, sospechado de haber tenido participación indirecta en el ataque que provocó la muerte de un estudiante y dejó a varios heridos.
El procedimiento fue realizado por la Policía de Investigaciones de Santa Fe sobre la ruta nacional 11, en cercanías de Nelson. El joven viajaba con sus padres cuando fue interceptado por los efectivos, en un operativo que las autoridades describieron como controlado.
De acuerdo con fuentes oficiales, el adolescente tendría un vínculo cercano con el autor de los disparos y habría sabido de antemano lo que se estaba gestando. Por ese motivo, quedó a disposición de la Justicia bajo la figura de encubrimiento, aunque su situación procesal será definida cuando se formalicen los cargos.
La causa presenta varios frentes de análisis. Desde el gobierno santafesino señalaron que no se descarta la existencia de conexiones que excedan el ámbito local y que intervienen organismos especializados en delitos de mayor escala. También se investiga si hubo alguna articulación a través de plataformas digitales.
En paralelo, los fiscales trabajan sobre la hipótesis de que el ataque no fue improvisado. Parte de la evidencia apunta a intercambios en redes sociales, donde el agresor habría interactuado con otros jóvenes y hecho referencias a hechos similares ocurridos en el exterior. Esos contactos quedaron bajo la lupa para determinar si existió instigación o apoyo previo.
La investigación se cruza además con otro episodio reciente: la detención de un estudiante en Sunchales, acusado de difundir amenazas de posibles ataques en Rafaela. Los investigadores no descartan un efecto contagio a partir del impacto del caso de San Cristóbal.
El principal acusado del tiroteo, de 15 años, no puede ser imputado por su edad según la legislación vigente, aunque esa situación cambiará en los próximos meses con la entrada en vigencia de la nueva normativa penal juvenil. El hecho ocurrió dentro de la escuela, cuando el agresor abrió fuego con una escopeta y mató a un alumno de 13 años, mientras otros estudiantes resultaron heridos y debieron ser asistidos, algunos trasladados a centros de mayor complejidad.
El atacante fue reducido por personal del establecimiento pocos minutos después del inicio del tiroteo. Desde entonces, el caso mantiene en alerta a la comunidad y a toda la provincia, mientras la Justicia intenta reconstruir cada detalle para establecer si hubo más responsables detrás de la tragedia.