Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarioelzondasj.com.ar/a/352649
Salud mental y escuela

Una psicóloga pidió mayor presencia adulta ante señales de sufrimiento adolescente

A partir del crimen de un alumno de 13 años en Santa Fe, la discusión volvió a centrarse en la violencia escolar y el acompañamiento emocional de los jóvenes. Silvana Belloti sostuvo que la prevención exige escucha, contención y participación activa de familias y docentes.

Una psicóloga pidió mayor presencia adulta ante señales de sufrimiento adolescente

El hecho ocurrido en San Cristóbal, donde un adolescente mató a un alumno de 13 años dentro de una escuela, provocó conmoción y reactivó el debate sobre la violencia en los espacios educativos y la salud mental juvenil. En ese marco, la psicóloga Silvana Belloti planteó que los adultos deben involucrarse de manera más activa en la vida emocional de los adolescentes.

"Estamos impactados, preocupados y también ocupados. No alcanza con la conmoción: tenemos que preguntarnos qué está pasando con nuestros chicos", señaló la especialista. Sostuvo además que estos episodios no aparecen de forma repentina, sino que suelen estar ligados a procesos internos de gran sufrimiento. "Cuando un adolescente no es mirado, no es acompañado, puede atravesar un dolor psíquico muy fuerte que después se expresa de manera impulsiva y dañina", explicó.

Belloti remarcó la importancia de atender señales que muchas veces son sutiles y se manifiestan en la conducta cotidiana. "Los hijos hablan, aunque no sea con palabras. Hay que observar, estar atentos a lo que les pasa, conectados con ellos", indicó, al tiempo que pidió no trasladar toda la responsabilidad a la escuela: "No miremos tanto afuera, miremos adentro".

En relación con el caso que generó impacto en el país, advirtió que incluso los perfiles que parecen no mostrar conflictos pueden ocultar situaciones complejas. "A veces se dice que era un buen alumno, que no daba señales. Pero después aparecen historias familiares o personales difíciles. Hay que mirar más allá de lo evidente", sostuvo. También señaló que el diálogo en la adolescencia no siempre es inmediato y propuso entrar por lo cotidiano para habilitar la palabra.

La psicóloga insistió en una presencia adulta que no sea invasiva, pero sí constante. "No es controlar, es estar. Con límites claros, pero también con confianza. Si el adolescente no encuentra ese espacio en casa, se cierra y deja de confiar en el mundo adulto", advirtió. A ello sumó que el desarrollo emocional está atravesado por factores biológicos: "El cerebro adolescente funciona distinto, está más guiado por la emoción y el impulso. No siempre pueden medir las consecuencias de sus actos".

Sobre el abordaje en el ámbito escolar, consideró fundamental generar espacios de contención y expresión. "La escuela no puede actuar como si nada hubiera pasado. Tiene que abrir lugares donde los chicos puedan hablar, o expresarse desde otras formas como el arte", afirmó. También alertó sobre la sobreexposición a imágenes e información violenta y pidió evitar la re-traumatización.

En cuanto al rol familiar, Belloti destacó la necesidad de validar las emociones de los adolescentes. "Hay que decirles ‘está bien que te sientas así, estoy para vos’. Muchas veces los chicos no cuentan lo que les pasa por miedo a ser retados", explicó. Finalmente, sostuvo que la educación emocional debe sostenerse en el tiempo, más allá de las crisis, como parte de la vida cotidiana en la casa y en la escuela.

Últimas noticias

Ver más noticias