El defensor del adolescente de San Cristóbal afirmó que estaba en tratamiento psicológico
Néstor Oroño sostuvo que el menor de 15 años acusado de matar a un compañero atravesaba un cuadro psicológico y había tenido dos intentos de suicidio. También negó que sus padres le hubieran facilitado un arma y habló de la próxima audiencia judicial.
El abogado Néstor Oroño aseguró que el adolescente de 15 años que mató de un escopetazo a un compañero de escuela de 13 años en San Cristóbal, Santa Fe padecía un trastorno psicológico y se encontraba en tratamiento. En declaraciones a Radioinforme 3, por Cadena 3 Rosario, afirmó que el joven estaba "muy descontento con la vida" y que desde hace años venía planteándose "si hay motivos para vivir o no".
Oroño indicó que otro abogado del estudio pudo entrevistarse con el menor y transmitió que el chico presentaba "dificultad familiar", en un contexto de divorcio de sus padres. Señaló además que vivía con su madre y que su padre estaba en Entre Ríos, a 500 kilómetros, y describió un cuadro de aislamiento, aunque sin conducta agresiva.
El letrado sostuvo que "No tenemos certeza de bullyng" y agregó que no tenía conocimiento directo de la situación familiar. También dijo que los padres estaban "muy golpeados" y que las medidas de seguridad podían ser de índole curativa. En ese marco, afirmó que el menor tuvo dos intentos de suicidio y que se cortó los brazos, motivo por el cual los familiares recurrieron a un psicólogo.
Sobre el arma utilizada en el hecho, Oroño negó que el padre o la madre se la hubieran proporcionado. En cuanto a la causa, explicó que el próximo paso será la audiencia de formulación de cargos, que debe realizarse entre las 48 y las 72 horas de la aprehensión del menor, concretada ayer temprano. Añadió que allí se conocerán las evidencias y las medidas de resguardo, que estimó podrían incluir el alojamiento del adolescente en una institución.
El abogado remarcó que no se especula "con impunidad ni beneficios" y recordó que, al no ser punible, el menor igualmente puede quedar sujeto a medidas de seguridad para asegurar su integridad y el avance del proceso judicial.