Trump redefine sus metas militares mientras se abre una posible pausa en el conflicto con Irán
A un mes del inicio de la ofensiva, la Casa Blanca admite que varios de los objetivos fijados por Donald Trump siguen sin cumplirse. En paralelo, el presidente deslizó una eventual reducción de operaciones mientras Washington explora una salida diplomática.
Donald Trump definió cinco objetivos que Estados Unidos pretende alcanzar antes de dar por concluida la guerra con Irán. A un mes del inicio del conflicto, el presidente insinuó que podría haber una reducción en las operaciones, aunque persisten metas centrales que todavía no se han concretado.
La semana pasada, Trump presentó cinco prioridades para la campaña aérea en curso. La lista supone un aumento respecto de las cuatro metas que su equipo había trazado desde el comienzo de las hostilidades el 28 de febrero, y también de las tres que solían mencionar el Pentágono y el secretario de Estado Marco Rubio.
La Casa Blanca sostiene que los objetivos se mantienen claros, pero la nómina ha ido cambiando en función de las repercusiones del conflicto sobre la economía global, las alianzas y las dudas sobre la planificación y las consecuencias de la guerra. Fuentes citadas indican que los ataques de Estados Unidos e Israel debilitaron de manera significativa las capacidades militares iraníes y provocaron la muerte de varios altos mandos.
Sin embargo, esos avances tácticos no implican necesariamente el cumplimiento de las metas estratégicas fijadas por Trump. Si Washington se retira sin haberlas alcanzado y con la Guardia Revolucionaria iraní aún en el poder, el mandatario podría enfrentar costos políticos dentro y fuera de su país por haber impulsado una guerra que alteró la dinámica en Oriente Medio y la economía mundial.
Tanto Trump como la Casa Blanca afirman que la operación avanza y que los objetivos se están cumpliendo. "Estamos muy cerca de cumplir los objetivos centrales de la Operación Furia Épica, y esta misión militar sigue en marcha", declaró la secretaria de prensa del gobierno, Karoline Leavitt, ante los reporteros. La funcionaria agregó que la operación progresa "más allá de lo esperado y con un desempeño excepcional".
Entre las metas establecidas por el presidente figuran degradar la capacidad misilística de Irán, destruir su base industrial de defensa, eliminar su Armada y Fuerza Aérea, impedir que se acerque a la capacidad nuclear y proteger a los aliados de Estados Unidos en Oriente Medio. No obstante, el escenario actual muestra que su cumplimiento sigue siendo incierto y que varias de esas metas fueron modificadas o no se alcanzaron por completo.
Uno de los objetivos es "degradar por completo la capacidad misilística iraní". Aunque el gobierno asegura que esa capacidad fue afectada de manera considerable, Irán continúa lanzando misiles y drones, y Trump dijo que alrededor del 90% de los misiles y lanzadores fueron neutralizados. Otro punto es "destruir la base industrial de defensa de Irán", una meta que en ocasiones aparece separada, aunque con frecuencia se la incluye dentro del primer objetivo.
El Comando Central de Estados Unidos indicó que los ataques alcanzaron instalaciones de producción de armas, pero las acciones iraníes en la región continúan. En cuanto a "eliminar su Armada y su Fuerza Aérea", Estados Unidos e Israel lograron una superioridad aérea clara y dañaron o destruyeron más de 150 embarcaciones iraníes. Aun así, no está definido cuántas siguen operativas.
Trump también planteó la necesidad de "no permitir que Irán se acerque a la capacidad nuclear", un eje que ha generado debate durante el último año. La prensa estatal iraní informó ataques sobre instalaciones nucleares, lo que alimentó interrogantes sobre el estado real del programa nuclear del país. Por último, el presidente incorporó la meta de "proteger a nuestros aliados en Oriente Medio", aunque no precisó hasta dónde está dispuesto a llegar para garantizarlo.
El cambio de régimen en Irán volvió a aparecer en las declaraciones de Trump, quien instó al pueblo iraní a "tomar el control de su gobierno". Sin embargo, esa no fue declarada de manera oficial como un objetivo de la operación militar. En paralelo, Estados Unidos inició conversaciones con miembros del gobierno iraní para buscar una salida al conflicto, mientras Irán mantiene su negativa a negociar con la Casa Blanca.