Las hipotecas siguen caras, pero los bancos empiezan a ajustar tasas
Las tasas de los créditos hipotecarios se ubican hoy entre el 6% y el 15% más UVA, con diferencias según la entidad y la acreditación de haberes. En el sector inmobiliario observan señales iniciales de alivio, aunque la demanda todavía no muestra una reacción firme.
Las tasas de los créditos hipotecarios en Argentina continúan en niveles elevados, aunque en los últimos días algunas entidades financieras comenzaron a realizar ajustes a la baja. Ese movimiento, todavía inicial, es seguido de cerca por el sector inmobiliario, que considera al financiamiento una de las variables centrales para recuperar operaciones.
Los datos más recientes del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires muestran que el crédito aún no logra impulsar con fuerza las escrituras. En febrero se registraron 592 escrituras con hipoteca, una caída interanual del 38,6%, y esas operaciones representaron apenas el 16,6% del total.
Hoy las tasas de los créditos hipotecarios oscilan entre el 6% y el 15% más UVA, según la entidad y si el cliente cobra o no sus haberes en el banco. En ese esquema, el mapa de ofertas es amplio: Banco Nación ofrece 6% + UVA; ICBC, 6,9% + UVA para clientes con haberes y 9,9% sin cuenta sueldo; Banco Ciudad, desde 7,5% + UVA; BBVA, entre 7,5% y 10,9% + UVA; Banco del Sol, 9% + UVA; Santander, 9,5% + UVA; Comafi, 10,5% + UVA; Brubank, 12% + UVA; Banco Hipotecario, Banco Credicoop y Banco Patagonia, 12,5% + UVA; y Galicia, Supervielle y Macro, 15% + UVA.
Para Ignacio O"Keefe, director de Inmobiliaria O"Keefe, el despegue del crédito depende de más de una variable. "Para que el crédito hipotecario tenga un impacto masivo en el mercado inmobiliario todavía tienen que consolidarse algunas variables macroeconómicas. A medida que la inflación siga bajando y se estabilicen las expectativas económicas, los bancos pueden ofrecer créditos más accesibles y previsibles en el tiempo", explicó.
El directivo también subrayó el peso del costo financiero actual. "Hoy los créditos existen pero todavía tienen tasas relativamente altas. Cuando las tasas bajen y las cuotas se asemejen más al precio de alquiler de una propiedad, el volumen de operaciones puede crecer significativamente", sostuvo. A eso sumó la necesidad de mayor formalidad laboral: "También es fundamental que se consolide el ingreso real y la formalización del empleo, ya que los créditos requieren ingresos demostrables y cierta relación cuota/ingreso para calificar".
En la misma línea, Hernán Siwacki, CEO de Capital Brokers, planteó que la demanda necesita una baja más marcada de tasas y mejoras operativas. "Lo que se necesitaría, en primer lugar, es una tasa más baja que anime a los tomadores de créditos y dinamice el mercado". Además, advirtió: "Sería fundamental acotar los tiempos de firma y adjudicación, ya que muchos vendedores necesitan disponer de su capital con mayor rapidez".
Con crédito disponible pero todavía caro, el mercado inmobiliario se mantiene en una etapa de transición, a la espera de que la baja de tasas y la estabilidad macroeconómica permitan una recuperación más sostenida de la demanda de propiedades.