Alacranes en San Juan: advierten que las picaduras aumentan en verano y piden reforzar las medidas de prevención
Desde la Sección Zoonosis del Ministerio de Salud explicaron cómo funciona el sistema de notificación de accidentes por animales ponzoñosos y señalaron que los departamentos con más casos son Caucete, Capital, Chimbas y Santa Lucía. Recomiendan controlar cucarachas y revisar la vivienda para evitar la presencia de escorpiones.
Cada vez que se produce un accidente con animales ponzoñosos en San Juan, el sistema de salud activa un protocolo de notificación y seguimiento que permite monitorear los casos en toda la provincia. Así lo explicó la jefa de la Sección Zoonosis del Ministerio de Salud, Verónica Pérez, quien detalló cómo funciona el mecanismo sanitario ante este tipo de emergencias.
Según indicó la funcionaria, cuando una persona llega a un hospital por una picadura, el hecho es considerado siempre una urgencia. En ese momento se completa una ficha médica que luego es enviada a las áreas de Epidemiología y Zoonosis. Allí se registra el caso junto con la utilización del suero antiveneno, información que posteriormente se carga en un sistema nacional de vigilancia epidemiológica.
"El personal de enfermería llena la ficha, la notifica y luego farmacia solicita la reposición del suero utilizado. Todo se realiza dentro de los plazos establecidos, generalmente al día siguiente del accidente", explicó Pérez.
A través de ese sistema de vigilancia se elaboran estadísticas que permiten conocer cuándo y dónde se producen más picaduras. De acuerdo con los registros, los accidentes comienzan a incrementarse desde septiembre, cuando aparecen los insectos que sirven de alimento para los escorpiones, como cucarachas y grillos.
El fenómeno se mantiene durante todo el verano y recién comienza a disminuir en otoño, cuando bajan las temperaturas y la humedad.
En cuanto a la distribución geográfica, los departamentos con mayor cantidad de casos son Caucete, Capital, Chimbas y Santa Lucía. Sin embargo, las autoridades sanitarias advierten que el escorpión se ha ido adaptando con el tiempo y actualmente puede encontrarse en cualquier punto de la provincia.
"Hoy podemos encontrar accidentes incluso en departamentos donde antes no eran frecuentes, como Albardón", señaló la especialista.
Ante este escenario, desde el Ministerio de Salud insisten en la importancia de la prevención dentro de los hogares. Una de las principales recomendaciones es controlar la presencia de cucarachas y grillos, ya que constituyen el alimento de los alacranes.
También aconsejan tapar rejillas y resumideros —por donde los escorpiones pueden ingresar desde cloacas o pozos negros—, evitar la acumulación de basura y revisar con frecuencia cajones, ropa, camas y rincones de la vivienda, lugares donde estos animales suelen esconderse durante el día.
Si una persona encuentra un escorpión en su casa, puede colocarlo en un frasco y llevarlo al tercer piso del Centro Cívico, donde funciona la Sección Zoonosis, o acercarlo a un centro de salud para su identificación.
Respecto a los síntomas, Pérez explicó que la picadura no pasa desapercibida. "Produce dolor intenso, ardor y en algunos casos una sensación de hormigueo o pérdida de sensibilidad en la zona afectada", indicó.
Ante cualquier sospecha, recomiendan acudir inmediatamente a un hospital, incluso si no se llegó a ver al animal.
Las autoridades sanitarias destacaron además que todos los hospitales de la provincia cuentan con suero antiveneno, tanto en el interior como en el Gran San Juan, especialmente en los hospitales Rawson y Marcial Quiroga.
Las estadísticas también muestran que la mayoría de las personas picadas son adultos jóvenes, con un promedio de entre 33 y 34 años. En estos casos, las manifestaciones suelen ser leves y muchas veces no requieren la aplicación de suero, aunque sí control médico.
La situación es distinta cuando se trata de niños, ya que el dolor suele ser intenso y se recomienda acudir de inmediato a un centro de salud para su evaluación.
Finalmente, desde Zoonosis llevaron tranquilidad a la población al señalar que las picaduras, en general, no dejan secuelas cuando reciben la atención médica correspondiente.
"En los casos que requieren tratamiento se aplica el suero y en los leves se realiza observación médica. No dejan ningún tipo de secuelas", concluyó Pérez.