Casa Montes enfrenta severos problemas financieros con cheques rechazados por 467 millones de pesos
La reconocida bodega Casa Montes evidenció dificultades económicas al registrar un extenso listado de cheques rechazados. Esta situación refleja la fragilidad del sector vitivinícola en la región y el impacto de la crisis que atraviesa el mercado.
La crisis vitivinícola en San Juan volvió a visibilizarse con la complicada situación financiera que atraviesa la bodega Casa Montes, uno de los actores principales del Valle de Tulum. Según reportó el portal especializado Bichos de Campo, la empresa acumula un listado de cheques rechazados por un total de 467 millones de pesos según registros oficiales del Banco Central.
Casa Montes, que produce vinos a partir de viñedos propios y uva adquirida a terceros, elabora marcas populares como AMPAKAMA, Fuego Negro, Alzamora, Baltazar y la propia Casa Montes. La empresa atribuye este estado de cuenta negativo a un embargo que bloqueó sus cuentas tras una demora en la adhesión a un plan de pagos impositivo, situación que ya se encuentra en gran parte regularizada con aproximadamente un 80% de los compromisos saldados.
El embargo generó que la bodega emitiera cheques que fueron rechazados, afectando su relación con las entidades financieras, que optaron por no renovar sus líneas de descubierto. Esto agravó temporalmente la tensión financiera al restringir su capacidad para afrontar obligaciones financieras.
Esta coyuntura refleja un deterioro estructural en el sector vitivinícola, afectado por la sobreoferta, la disminución del consumo interno, dificultades para exportar y la acumulación de stocks. Los costos crecientes en insumos, energía, transporte y mano de obra no se ven reflejados en los precios de la uva, que no cubren los costos básicos de producción en numerosas zonas.
El impacto de esta crisis atraviesa toda la cadena productiva, afectando tanto a la industria como a los productores de uva, que enfrentan una caída en la rentabilidad. Estudios recientes del Ieral y la Fundación Mediterránea destacan estos desequilibrios que ponen bajo presión un sector clave para la economía regional.